Entradas Universales

martes, 20 de octubre de 2009

¿Porqué escribo?

Esta pregunta te la formularás todos los días; pero es difícil de dar una respuesta segura. En literatura, no nada seguro, excepto los géneros, las técnicas y las innovaciones. Para unos, escribir es una necesidad; para otros, una manera de pagar el tiempo de ocio asignado. Y, para otros, es pasar una hora en el ordenador intentando escribir y practicar con la herramienta con la que el ser humano conquistó el mundo: la palabra. Dudo mucho que yo conquiste el mundo. Además de ser un imposible, es una pérdida de tiempo. Puedo confirmar que, con escribir, tengo más que suficiente.

jueves, 24 de septiembre de 2009

¿Qué es una novela realista?

Yo no lo sé. Lo cierto es que llaman realista a casi todo tipo de novelas, que no pasan de ser ficción, que lo real, queda apartado. Digamos que son obras literarias que se suponen que se adaptan a la realidad, o es una simulación de la misma. Ejemplos hay un montón; pero la lista es demasiado larga, y habría espacio (o sí) ; pero no tiempo. Presumamos que la novela realista es aún más sólida que la ficción convencional, basada en acciones por personajes, aparentemente reales, que viven en un reflejo de la Realidad misma. Por suerte, sólo abarca una pequeña porción de Realidad, con la diferencia en que, esa porción la utiliza el escritor a su gusto. Si trataramos de abarcar TODA la Realidad, ya no estaríamos escribiendo ficción, sino una enciclopedia.

martes, 22 de septiembre de 2009

Últimamente,...

...no es que me prodigue mucho; pero se me hace muy cuesta arriba escribir en este códice infinito. Sin duda, se debe a que ya escribo demasiado. Todos los días. Pero la calidad, según he venido observando, es nula. Eso no significa que deje de escribir. Lo continuaré haciendo. Aún sigue en pie, escribir durante un mes, de continuo. Pero creo que treinta entradas es excesivo, y uno ha de ser kryptoniano, o algo parecido. Así son las cosas. Mi energía es bastante limitada; pero, bueno, no es posible llevar hazañas a los 36 que a los 20. No es lo mismo. Sin embargo, continuaré aquí, al pie del cañón hasta que el mismo Universo decida apartarme.

jueves, 10 de septiembre de 2009

¿Hasta dónde vamos a llegar?

Viendo las barbaridades en Pozuelo, poco podemos esperar de los jóvenes. Y encima, son niños de papá. Habría que llamarlos ninios, porque son ni eso. Carecen de preparación cívica, y deben creerse invencibles. Grave error. Que, al final, todos somos humanos. Pero los destrozos y los heridos no es lo peor. Quien ha salido malparado es el ciudadano, que tendrá que reparar los destrozos con nuevas heridas a "la presión fiscal", como dice Zapatones, que , cuando mete los zapatos, los mete a propósito. Esperemos que el sentido común prevalezca ante la estupidez más sangrienta y anodina. Aunque hay políticos que dan la sensación de que piensan con la primera plalabra unida a -dina, o, -dino. En fin, así es esta República Bananera, de la españa minúscula.

lunes, 24 de agosto de 2009

Hola, de nuevo

Aquí estoy, intentando escribir una nueva entrada, aunque no más que las yo tengo en el cabello o en el rostro. No hay mucho que decir. Este verano será el más caluroso, y no parece que haya mejora. De todas maneras, el mundo se cae a pedazos y poco hay que salvar. A no ser que nos dediquemos a las transfusiones hemoglobínicas.

lunes, 17 de agosto de 2009

miércoles, 29 de julio de 2009

Autoficción, Autoficción

Se ha puesto de moda hablar de la autoficción; pero eso no es nuevo. Todos lo hacemos cada día, y no es exclusivo de los escritores. El caso es que se ha puesto de moda, u sirve cualquier sistema para ponerse a escribir sobre la propia realidad inventada por uno o por otro. Incluso cuando se tomannotas, el sujeto en cuestión, ya está escribiendo su propia Autoficción, con automático y automóvil incluido (pero de esto ya hablaré en otro post); el caso es escribir, evitando que la monotonía invada nuestro presente, o contamine nuestro pasado, que es la autobiografía, también una manera de mentir, diciendo o reinventándose la verdad. Habrá que preguntarse, respecto a la Autoficción: ¿qué es la Verdad? Nunca lo sabremos, o sí, o se hallará falseada.