Entradas Universales

martes, 8 de marzo de 2011

La Libreta Secreta


Siempre llevo alguna libreta o un cuaderno para anotar o escribir mis pensamientos o ideas. Es una buena compañera que no te traiciona. Aún conservo una vieja libreta de tapas verdes, con el símbolo de l "Los Cazafantasmas". No sólo anotaba, también me dedicaba a transcribir datos curiosos o poemas. La Libreta Secreta aún sobrevive. Incluso tengo un croquis de una instalación eléctrica que ideé, pero que no llegó a dar sus frutos, por falta de tiempo, material y dinero. Pero el croquis está ahí, y el poema "El Pirata" de Espronceda que, por cierto, es un poeta extremeño, que perteneció a sociedad secreta afrancesada, más anecdótica que otra cosa, y que, ahora, con la prevalencia de diversas sociedades secretas, parece un capricho de juventud que otras cosas. Y también contengo algunas notas sobre un héroe, del estilo de Strike!, pero enmascarado, basado en un personaje de la DC, pero con otro nombre: Tigre Blanco. Es posible que algún día me dedique a repasar esta Libreta, y halle tesoros que fui guardando, en donde se encuentran mis alegrías y mis penas. Porque creo que la empecé a garabatear en la adolescencia, y es un milagro que haya llegado hasta aquí, desde casi finales de los 80. Hasta yo mismo estoy sorprendido. Ahí se encuentran mis primeros pasos como escritor (o escribidor).

domingo, 6 de marzo de 2011

¿Para cuándo una versión española del Capi?


Dentro de un año, podremos ver la versión de Hollywood del Capitán América, que es un símbolo tan grande como Superman. Ambos tratan de defender, no sólo a su país, sino su estilo de vida, y la Constitución. De hecho, el mismo Capi luchó contra Hitler, en sus comienzos, convirtiéndolo en un símbolo contra el nazismo. Ahora, yo me pregunto si esta Península, tan debilitada por las malas gestiones de un Gobierno con esclerosis neuronal, que nos ha rebajado ante la Unión Europea, y con el consabido descenso de popularidad, no necesitará un símbolo contra este Régimen de prohibiciones y desgarro de Derechos a los obreros, trabajadores y pensionistas y desempleados, que, en un país que se ha vuelto más pobre, y más desastrado, creo que necesitará de un símbolo, de un héroe gráfico que lo revitalize, y que golpee en el rostro a un Presidente nulo, y a un Vicepresidente traidor, que no hace otra cosa que cometer irregularidades y estupideces varias. El Capitán América nació como propaganda contra el nazismo. Necesitamos un tipo parecido que luche contra el zapaterismo y el rubalcabismo. O eso, o claudicar; no me extrañará que, luego, todo el país se levante como en el Régimen de Gadafiri. Porque el futuro que no están brindando es el timo de la estampita. Como en un ágora griego, en la reunión entre jefes y reyes, el que sobra es el deforme, que es el ciudadano. Cuidado con Ulises que levanta el látigo para golpear.

sábado, 5 de marzo de 2011

Capital culpable


Estoy leyendo " Capital aborrecida. La aversión hacia Madrid en la literatura y en la sociedad del 98 a la posguerra", de Fernando Castillo Cáceres. Es un ensayo sobre la manera en que se veía a Madrid como una especie de ciudad maldita, y que, por su centralismo, estaba deshumanizada. De hecho, los forasteros eran campesinos o agricultores, o sencillos migradores de los pueblos de la Península, que venáin a buscarse a la capital las lentejas, y hacer un poco de fortuna. De la pluma de escritores de ambos bandos, como Julio Camba, Pío Baroja, Giménez Caballero, y una larga lista de autores nacionales y republicanos, Madrid se convierte en el foco del malditismo y la deshumanización, porque lo mejor es olvidar la ciudad industrial y fría, al campo. En un largo recorrido de más de quinientas páginas y ocho capítulos más una conclusión, Castillo Cáceres nos recuerda que fue una ciudad sufrida y odiada durante la guerra, hasta el punto que, tras la posguerra, se la miró con otros ojos, y nos muestra una serie de puntos de vista sobre la complejidad de la Guerra Civil, y lo castigada que fue Madrid. Se lee con amenidad, y nos enseña ambos puntos de vista de una ciudad que vivió en constante conflicto. Este ensayo es muy recomendable, ya que el autor procura no ponerse de ningún lado; aunque el prólogo, de Juan Manuel Bonet, es bastante pasable.

viernes, 4 de marzo de 2011

Sorprendente Espido Freire


Estoy a punto de terminar el ensayo sobre las vidas de Jane Austen y las Hermanas Brontë. La obra ya es algo vieja; pero mantiene la frescura a la hora de leerlo. Por "Querida Jane, querida Charlotte", Freire nos invita a un recorrido por la vida de ambas escritoras (y sobre todo, de Anne y Emily Brontë) y lo que sufrieron. Se derriba el mito de que el señor Brontë era un austero ogro. Por Freire sabemos que era un padre paciente y amoroso, y que no tuvo mucha suerte con la fortuna, pues se trasladaron a vivir a un pueblo que ni lo querían, ni los tenían aprecio-los británicos rurales son así de raros-; de Jane Austen, que forma la primera parte de este ensayo biográfico (un divertimento para la autora) se nos muestra como una escritora de talento que llevaba su oficio en secreto-porque estaba mal visto-, y siempre lo escondía cuando llegaban las visitas. Para ello, utilizaba una puerta mal engrasada, que le avisaba del intruso. En ambas generaciones de escritoras, buscaban prosperar, pero la muerte se llevó a Austen con 41 años, mientras que las Hermanas Brontë murieron de vejez. Pero es una obra que yo no perdería por nada del mundo. Por eso la estoy leyendo.

jueves, 3 de marzo de 2011

Strike! REGRESO A SMALLVILLE


David-El se había quedado impresionado ante los azules edificios acristalados de Metrópolis. Entre otras cosas, porque el diseño era ovalado, y recordaban, estos rascacielos, al símbolo del Caballero Oscuro. Se lo comentó a Doc Eckman, que permaneció guardando un silencio críptico lleno de misterio.

De entre el millón de rascacielos de la ciudad, aún se conservaban edificios más pequeños y clásicos, como el del Daily Planet, el Palacio de Justicia de Metrópolis de mármol brillante y ladrillos rojos, el Ayuntamiento, y unos cuantos comercios que embellecían la fría luminosidad de una ciudad reconstruída.

-¿Por qué no visitamos el Daily Planet?

-No hay tiempo. Hemos de ir a Smallville.

-¿Y la depuración de la sangre?

-No te preocupes. Tenemos permiso de estancia de dos meses. Además, la tecnología es de las Corporaciones Wayne, y será en Gotham donde te curen, si es posible.

-Bueno, vale. Visitemos a los paletos de Smallville.

-No seas confiado, David-terció Doc Eckman-en Smallville nada es lo que parece. Así ha sido siempre.

David-El y Doc Eckman compraron los billetes para un aerobús, que los traslado a la entrada del pueblo, cerca del Talon, que conservaba su estilo años 50, como si no lo hubiera perdido nunca. Luego, alquilaron un vehículo, para trasladarse a la antigua granja de los Kent.

-Un momento, Doc. Yo no soy un Kent.

-Consulta tu pasaporte, paleto-y Doc Eckman le enseñó su pasaporte. David L. Kent.

-¿Por eso no me hicieron tantas preguntas, ni revisaron mi equipaje ni nada?

-Por eso. Bienvenido a América, paleto americano.

-Norteamericano.

Se bajaron del aerovehículo, y se presentaron en la granja Kent. No había cambiado mucho; pero David-El sabía que, en cinco mil años, una granja, por muy cuidada que esté, no resiste esa cantidad de tiempo.

Un bisbiseo en el aire alertó a David-El. Eran tres discos de dos metros de diámetro, negros, y que se desplazaban a una velocidad de vértigo. Estaban hueco, y semejaban ruedas ligeramente dentadas, con una luz verde en uno de los lados, como un visor. David-El se temía lo peor, y no se equivocaba.

Se posaron en el suelo, atrapando a David-El y a Doc Eckman, y giraron con violencia, creando una especie de jaula. El cabello de David-El ondeaba por el movimiento.

-¿Eres Kal El?-preguntaron los discos.

-¿Qué? No.

Doc Eckman frunció el ceño, como dando a entender que la respuesta no era las que esperaban los discos. Una ráfaga de rayo de kryptonita golpeó a David-El, mientras que Doc Eckman era expulsado del círculo.

-¡Imbécil! Cuando te pregunten eso, di que sí lo eres.

David-El sufría, porque las venas se le necrosaban y el dolor era intenso. Al notarlo, los discos frenaron su ataque.

-¿Eres Kal El?

-Sí, lo soy.

Y en cuanto terminó de pronunciar estas palabras, Strike! furioso, lanzó un potente rayo calorífico que fundió el metal oscuro. Y también porque pensaba en Kiara en ropa interior. Lo hizo sin pensar, que es lo que llevan a cabo la mitad de los héroes.

-Has regresado a Smallville, hijo.

-Ahora comprendo porque aquí nada es lo que parece, Doc.

-Creo que Delfos no te lo contó todo sobre tu Don-comentó Doc Eckman-Es hora de averiguarlo.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Con los pies encharcados


Para ir al colegio, por esta época, allá, por los años ochenta, siempre recordaré los charcos e irregularidades del camino, encharcados y embarrados. Lo primero porque hacía un frío glacial; lo segundo, porque, tan pronto se acababa la acera, la mayor parte del camino era barro, ese barro que lo arrastraba el agua, sin saber muy bien a donde ir, y que se depositaba en las aceras, con agua insalubre. Como vestíamos zapatos, mojarlos era todo uno. El frío se colaba en los calcetines, y tenías suerte sí, en clase, lograban secarse. Lo más incómodo no era la clase, sino la compañía de la húmedad y el frío, como diabólicos guardianes. Lo más sufrido, además, era salir al recreo, con una atmósfera congelada por el aliento del vaho, y que, por mucho que trataras de protegerte del frío, Mr. Frío tenía las de ganar. Flotaba en el ambiente una angustia gris, casi de ceniza, que se albergaba en los corazones; pero nadie se quejaba. En el momento en que el frío quedaba desterrado, o un poco de sol calentaba la atmósfera, parecía resurgir una nueva esperanza. Por lo menos, hasta la tarde, porque el regreso a casa, también uno quedaba acompañado por los charcos el barro, y la escarcha cristalizada que mostraban un día y una tarde desangelada.

martes, 1 de marzo de 2011

Un nuevo mes


Ya en marzo. Este mes es casi un oasis. Poco a poco se acerca la primavera, pero habrá que esperar hasta ver, de nuevo, paisajes de marco incomparable. Ahora, hay etapas de sol y de frío, que se sustituyen unas a otras. El mundo no está tranquilo; por lo menos, en este mes que comienza, espero más alegrías que penas. Buscando, por lo menos, el poco espíritu de solidaridad que nos queda (que se vende poco); y, ¿por qué no?, que ese espíritu venga sin tormentas ni terremotos-aún sabiendo que son fenómenos naturales. Tampoco pido comprensión, que de eso ya hay, pero se utiliza como arma o escudo, según las circunstancias. Queda por saber si el caos seguirá reinando, o estos paisajes que vemos aquí, desaparecerán el día menos pensado, consumidos por el odio y la impotencia, de las pocas huellas de Gaia que nos quedan. Por lo menos, al admirar estos paisajes, uno se queda tranquilo. No adelantaré lo que escribiré este mes. Sí que Strike! continuará con su búsqueda personal de su identidad, y algún relato suelto, por ahí. Pero este mes, presentaré batalla sobre lo que no esté de acuerdo. Que todos tenemos un Hulk dentro, y es mejor sacarlo cuanto antes, no vaya a ser que haga trizas la chatarrería. Pero que sea justo, porque, y hablo por todos, un poco de protesta nos depura el alma. Creo que la frase no es mía.