Entradas Universales

martes, 28 de diciembre de 2010

Mitad y Mitad


Desde que el mundo es mundo y la civilización humana ha asumido logros para su bienestar, siempre le ha atemorizado la tecnología. Al carecer de equipo para defenderse, sólo le quedaba un arma o dos: el cerebro y sus manos. Salió del Paleolítico, y antes de su primitiva forma animal (aunque está por demostrar, en el sentido que, el Antropología y Paleoantropología, abandonamos, merced a varios factores de la genética, nuestro casacrón simiesco); con ello, perdimos los colmillos, y nos volvimos más racionales. Logramos adueñarnos de los sonidos y creamos el lenguaje (por cierto, que un psicólogo, Gary Marcus, expone que al crear el lenguaje, no nos comunicamos, sino que nuestros mensajes, en ocasiones, son confusos), y al comunicarnos, nos dimos a crear otras especialidades y artes; es decir, que el lenguaje fue, en parte, lo que nos ayudó a expresarnos. Nos volvimos más especializados; mas nada que ver con los logros de la Naturaleza. Las Máquinas, y todo tipo de utensilios y armamentos, nos deparó miles de sorpresas gratas, y no tanto. De ahí que el progreso dio lugar al temor. Con los primeros ordenadores, que equivalían a un edificio de cincuenta plantas, la expresión del ser humano avanzó. Luego, nos tocó pagar el precio con la automatización del entorno. Y los ordenadores dieron un gran salto, pero, no tanto como la Humanidad.
Hasta que el sueño de la Humanidad consistía (y esto se ve desde hace años) en fundirse con la máquina. La Robótica casi aspira a esto. Casi, porque un ser humano biónico es posible que sea una aberración y esto no nos exime de aspirar al poder y la gloria y a la guerra. Y la justicia...

Y aquí entra RoboCop. Mitad Humano, Mitad Máquina. Todo un Policía. Así rezaba el eslogan hacia los años 80, de la película dirigida por el holandés Paul Verhoeven; que, por cierto, no sé porque Hollywood decidió llamarlo, pues su primer largometraje en su país natal, un híbrido entre La amenaza de Andrómeda y 2001, Odisea Espacial, fue un truño de cuidado. Recuerdo que lo vi en el programa de José Luis Garcí, y este la alababa, pero a mí, mis ojos se cerraron del tedio y lentitud del planteamiento. Pero, bueno, al parecer, con RoboCop espabiló, y creo que escribió el guión a cuatro manos.

Pues bien, RoboCop es un policía muerto que lo reviven (sólo sobrevive la cabeza) y lo entremezclan con una máquina o un cuerpo robotizado. Incluso le programan, hasta que recupera su identidad, como Murphy, el dueño de su mente y cabeza (el cuerpo desaparece, no la identidad), lo que me hace sospechar que, como es posible que Murphy, redivivo, tenga constancia de su alma... Porque RoboCop es una película sobre los intereses creados y la propiedad y la identidad. Lo descubre al final de la película. Y lo dice claramente: Me llamo Murphy.

En la tercera parte es más interesante: mis amigos me llaman Murphy; usted llámeme Robocop. Magistral, porque Murphy perdió la identidad hasta una vez en cada secuela. ¡Maldita OCP! De todas maneras, el policía plateado, siempre, con un buen guión, podrá hacernos pasar buenos ratos.

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿Qué oculta Power Girl?


Esta ilustración es muy sugerente. Power Girl tiene las manos ocultando una parte de su belleza anatómica. Aquó el artista ha dado muchas pistas. Sobre todo, en el sucinto escote de la heroína, que mira con un poco de picardía. De todas maneras, encuentro en el artista limitaciones a la hora de mostrar el sentimiento o reacción del dibujo, o del rostro. Cierto, nos reserva una imagen muy sugerente de esta mujer, que es el sueño de todo friki: admirar, aunque sea de pasada, toda o parte de la belleza de un símbolo heroico que se transforma en "erótico". Erótico sin comillas, que es como ver o sugerir, casi sin mostrar. No veo nada pecaminoso en ello; sin embargo, en Japón han redactado un nuevo decreto en que, en los mangas, se restringen las escenas subidas de tono, para los de 18 años. ¿Qué pasará después, se restringiran las visitas de Internet por decreto a toda la Red?

sábado, 25 de diciembre de 2010

El ideal


Las elfas, aún siendo seres feéricos han mutado en mujeres casi humanas, con un aumento de la estatura y de la belleza, sobre todo, en el género de la fantasía y los videojuegos. La figura del ideal de belleza está por encima incluso de las modelos más apreciadas en el mercado de la sensualidad. Incluso es posible que esas mismas modelos sean el modelo estándar en que se inspiran los artistas pictóricos o de la ilustración, incluyendo el manga, hasta elevar lo que es una idea, en una serie de manifestaciones de lo conocido como belleza. Lo artístico siempre ha buscado el ideal griego del canon o, por mejor expresarlo, la Divina Proporción, que puede ser manipulada hasta la exageración. Sirva esta ilustración, de un personaje femenino de World of Warcraft, como reflejo de lo que he escrito en este apunte, breve, pero insuficiente. Y los sueños, siempre serán sueños, y hemos de evitar las pesadillas (siempre que nos lo podamos permitir).

viernes, 24 de diciembre de 2010

Strike! EL NOVATO


Lo dieron en las noticias: un autobús de la L115 de la EMT se había desbocado por los frenos, y había perdido por completo el control. Y lo peor no era eso: por obligación, los vehículos se apartaban, y los peatones se quedaban sorprendidos por la velocidad de crucero del bús. Precisamente, el bús, cambiaría la vida de uno de nuestros héroes.

David L. Lois se había despertado bastante relajado, y se arremolinaba en la cama, sólo para responderse a la pregunta de carencia de compañía femenina. Jamás había tenido éxito con las mujeres; eso sí, lo miraban mucho, y no le extrañaba. Tarzán a su lado podía ser un gigante; pero David L. Lois, al lado del Rey de la Selva, aún aparentaba más colosidad ( y sin presentarse en el gimnasio); lo daban por supuesto. Pero los suponeres y los supuestos siempre se equivocan más de la cuenta.

Después de desayunar un café con sus tostadas, David L. Lois, se dirigió a su empleo. Trabajaba como bibliotecario: la única profesión en la que podía pasar inadvertido, sobre todo, porque David tenía el Don. Se lo había contado una grabación virtual de su tatarabuela Lois Lane Kent: en su sangre circulaba le herencia Kriptoniana de los El. Y sí, nos encontramos en el futuro, unos tres mil años, en donde, España no parece haber cambiado mucho desde la crisis del 2010 y siguientes. Pero nunca lo desveló del todo a sus compañeros. De todas maneras, por esa época, los nativos kriptonianos solían descender a la Península con la convicción de que podrían provocar el despegue económico, tecnológico, político y de recursos de una España dando sus últimas bocanadas de aire. De ahí, que no era raro ver a un kandoriano de pareja con una española, o viceversa.

Hasta ese momento, la L., significaba L.; y, sin embargo, la familia El, decidió ocultar el apellido de la Casa El, hasta llegado el momento. Y ese momento llegó con el autobús desbocado. La alarma cundió por todo Madrid. Desde la Avenida de América hasta la misma Barajas. Y ahí es donde David L. Lois, ejerció de héroe. Bueno, casi, porque por su inexperiencia quería parar el vehículo de transporte frente con frente. Excusó que se iba a tomar un piscolabis en la cafetería del Centro Cultural, para luego desaparecer en un visto y no visto.

-Ahora mismo vengo-dejó registrado.

El autobús atravesó la Avenida de Logroño (un cúmulo de ghettos y suburbios) y se puso enmedio del carril de llegada. El autobús desbocado lanzaba chispas, y rugía como una antigua locomotora, o un AVE estropeado. David L. Lois estaba seguro de pararlo o frenarlo. Mas, en ese momento, un destello anaranjado, casi lo deja ciego, y lo envió a unos doscientos metros de su posición original; y del autobús, ni rastro. Escuchó una voz femenina y agradable, aunque enfurruñada que le replicó:

-¡Novato, no tienes ni (...) idea! No conoces la física, ¿verdad?

Aturdido, David L. Lois, preguntó:

-¿Física?

-Sí, imbécil. Está demostrado que, si tratas de frenar un cuerpo en movimiento, tu Don, no pararía el cuerpo, sino que serías enviado y empujado por la inercia. Es decir, que casi lo estropeas todo, casi. Menos mal que estaba yo aquí, cenutrio.

-¿Ah, eso? La Física de los Superhéroes...

-Cierto, y demostrado científicamente. Anda, levántate, y camina, Lázaro.

-David. Me llamo David.

-David-El. Lo sé. Tu tatarabuelo es una leyenda. Lo que no sabemos es sí desapareció.

-Murió.

-Eso es absurdo.

-Y ¿qué ha pasado con el autobús?

La desconocida señaló un edificio, y en el ático, unas ruedas nerviosas giraban en el aire. Alguien situó el autobús, para que se tranquilizara. Los pasajeros bien, gracias.

-Bueno, bien está lo que...

-...bien acaba.-señaló la desconocida.

-Y a todo esto, ¿cómo te llamas?

-Carezco de nombre oficial. De hecho, nuestro equipo trabaja clandestinamente. La Dictadura Socialista nos mantiene en el ostracismo, porque, según dice, luchar por los deberes y la libertad es antipatriótico.

-Lo serán ellos-comentó David-El.

-Cierto. Pero, con la familia Rubalcaba en el poder, las cosas han cambiado mucho. No hay libertad, y eso se nota.

-Claro, por eso no avanzamos económicamente, y Europa y Estados Unidos hace siglos que salieron de la crisis.

-¿Eres medio kriptoniano, verdad, David?

-Sí, lo sé por mi tatarabuela: Lois Lane Kent. Y ahora, me vuelvo a la Biblioteca. Es lo único que no tocan los socialistas. Un lugar seguro.

Y ambos se despidieron.

-Tranquilo, David-El, nos volveremos a ver. Puedes llamarme Kiara.

-Kiara, sí. También es nombre kriptoniano.

- No, te equivocas. Soy descendiente de Koriand´r, Starfire. Mi tatarabuelo fue Nightwing.

-¡Caray, hubo rollo!

-Más que eso.

Y Kiara ascendió hacia el cielo, mientras exclamaba:

-Recuerda tus orígenes David-El. No ha sido el Destino. Esto debía ocurrir, desde hace mucho tiempo-y en un destello anaranjado, se desvaneció en la lejanía del cielo.

Y, para David-El, El Novato, su vida había empezado, de nuevo. Una vida llena de peligros. porque ahora sabía que no estaba seguro. No había nada seguro. Nada

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Esta es Ángela, Arcángel y Cazadora de Engendros


Recordaréis que os describí la última aventura de Spawn, y su broche final. Moría Ángela, y Spawn demostraba que el Cielo era igual de despiadado que el Infierno, y que no le reclutarían la Armada Celeste. Se negó por un razón: Ángela, Cazadora de Engendros. Al final, la Cazadora aprendió que había muerto por nada, por una Guerra de Millones de Años por el Poder, y por el debilitamiento del Padre (que podría ser la Madre celestial), y que los Engendros no eran los culpables, sino los que cargaban con la Culpa de los enemigos del Altísimo. Spawn sólo le mostró la sinrazón, y con la muerte propia de la Arcángel, ésta comprendió que el enemigo para la Humanidad no era evitarle Guerras Celestiales, sino que los humanos son enemigos de su propia especie, y que no hace falta que ni Malebolgia, ni la Armada Celeste, intervenga en los asuntos humanos. Pero nunca aprenderán, viene a decir Spawn, porque jamás ambas facciones han querido abrir los ojos. En fin, que es la eterna filosofía de la ética y del ser. Hay tablas, y Spawn mueve ficha.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Cuadernos de Notas de Henry James







Hacia tiempo que los anduve buscando. En los Cuadernos de Notas de un escritor, no sólo se conocen los proyectos y sueños del mismo autor. Se conocen sus dudas y zozobras, hasta el punto crítico de saber si vivía para sus obras, o las obras vivían para él. Es decir, que hay proyectos en vida, y que duran hasta su muerte; y hay, sencillamente, proyectos que no llevan a parte alguna. La creación literaria de Henry James se mueve en este nivel. En muchas ocasiones está seguro de la historia (sea novela o relato) que plantea; pero lo persigue la sombra de la zozobra, de la duda, de no saber por donde se mueve, o que, quizás, la obra no le convence del todo. He encontrado estos Cuadernos por Internet. Lo primero, al hojearlos, me sorprendió que el autor de Una vuelta de tuerca, pudiera exponer, sin cortapisas, todas sus faltas y dudas, en las líneas que anota, con voluntad absoluta; pero también, con infinita desconfianza, que es lo que nos oscurre a todos los escritores: dudamos si lo escrito es válido, o hemos de abortarlo, porque la creación es imperfecta, y luego, lo destruimos, para arrepentirnos más tarde y olvidarnos.



Estos Cuadernos son auténticoa tesoros, en donde el autor se busca en la escritura, se responde las preguntas, o no llega a ninguna parte. Es una manera de atrapar el pensamiento y el tiempo, y la inseguridad. Pues Henry James sabe de sobra que puede fracasar en su intento. Porque los Cuadernos de Notas son para buscarse, enfrentarse a sí mismo cara a cara, y aceptar el valor de que lo que se tuvo en mente, en un primer momento, no sirvió para nada, o sirvió para algo. De ahí que las novelas de Henry James no estén escritas al azar, pues no hay espacio para el descuido. Lo dicho: es un tesoro, entrar en el Taller de un escritor legendario como Henry James.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Un curioso artefacto


Me refiero al criptex, cilindro que aparece mencionado en la obra de Dan Brown, El Código Da Vinci, por cierto, muy mala novela, y un rosario de estulteces que despistan al lector no avisado. Algo así, como, yo te lo cuento, tú te lo crees, y los dos ganamos. Oh, perdón, gano yo, tú sólo me compras la obra. El criptex también fue diseñado para la película. El mecanismo funciona de la manera siguiente: primero has de girar los discos hasta dar con la combinación correcta, entonces, se abre. Lo negativo es el siguiente caso: si te equivocas con la combinación (ha sido estudiado mecánicamente y matemágicamente), el cilindro estalla un deposito y se cubre de aceite. El aceite es corrosivo, y destruye el interior, es decir, el documento interno que guarde. Conclusión: este artefacto, por muy documentado que esté, no existe, es una invención. De hecho, hay maneras de construirlo, pero lo crearon exclusivamente para la cinta. En cierta manera existe, pero es imposible de conseguir.