Entradas Universales

viernes, 14 de noviembre de 2014

Recuerdos mortales

Aprovechando una "oportunidad"
Se conoce a una persona. Diez minutos de desinformación, de medias palabras, porque entra a saco. La sabes destinada. Pero luego te das cuenta de que rechazas la oportunidad, por razones evidentes. No hay complicidad, pero la hay, por lo menos, esa oportunidad que se pierde. Y se pierde siempre. Y luego, al darte cuenta de la pérdida, de la oportunidad, los recuerdos del fracaso, son mortales. Se junta todo, uno enferma, y hasta que llega la recuperación, la angustia es total.

Fiebre

Preferible este tipo de fiebre
El malestar siempre está presente. De hecho, que los humanos enfermemos cada dos por tres, se debe, sobre todo, a esa sensación de abandono en una sociedad que es atacada por todos los animalejos diminutos, poniendo en guardia nuestras defensas. Luego, pasa lo que pasa. La enfermedad llega, invade el organismo, y provoca ciertos desbarajustes en el ciclo circadiano, con interrupciones. De hecho, parece un horno, por la fiebre. Pero, en fin, todo llega, y es por la artificialidad de nuestra existencia. La naturaleza nos vence, porque somos más vulnerables.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Investigando la escritura

El escritor siempre se encuentra en la busca eterna de la palabra. Trata de atraparla con la escritura, incluso poco antes de que la palabra y el mensaje se oculten, fuguen o decidan desaparecer. Para eso, lo importante es seguir investigando. Y se ha de investigar la escritura, pero sin hacerle el juego.
Después de todo, hay millones de obras que tratan sobre esta naturaleza de la palabra escrita, artículos, ensayos, tesis y un sinfín de probabilidades de averiguar para qué y por qué la escritura. Desde luego que es la herramienta de comunicación más importante; pero también es un arma de doble filo: enciende pasiones y acaba provocando conflictos, crea sistemas y destruye creencias. Es el lado luminoso y el lado oscuro de la naturaleza interior del ser humano.

martes, 11 de noviembre de 2014

Justicia de los Tontos

Arianna limpia y da esplendor
Los catalanes quieren ser dueños de su destino..., con nuestro dinero, porque después del robo cometido por su President, que en vez de sumar resta, me da la sensación de que los jueces se han acojonado, tal como la palabra significa. No se puede ser muy valiente con políticos salpicados por la corrupción, pero es más que evidente que los jueces, en ocasiones, sienten un temor tremendo a perder su empleo, entre papelajos y legajos, entre estos delincuentes de las altas esferas, y con la sensación de que su trabajo, casi siempre, da frutos escasos y amargos.
Pero es una justicia para tontos, porque los políticos de este país, modifican las leyes para que a la alcadesa putrefacta siga oliendo a flores, o la mantienen en el poder, cuando debería dimitir después del sonrojo que provoca (y la hostilidad) porque tiene sus corrupciones vaginales de su urbanismo, y es que el dinero, la codicia y la avaricia son muy golosos, pero estamos rodeados de políticos que viven con el corazón podrido, y hace falta un poco de limpieza

lunes, 10 de noviembre de 2014

No más de un seguidor

Ni los reclamos sirven. Esta es la ventaja de este blog. Por ejemplo, que no hay comentarios, y es semejante a un desierto; pero según las estadísticas del blog, lo leen muchos lectores, pero me da la sensación de que es leído de manera accidental. Bueno, lo agradezco, pero comentarios no hay, y si los hay, son escasos. Inexistentes. Y ni un seguidor. No pasa nada, desde luego. Por suerte, puedo seguir escribiendo, sin sentir temor a que el blog muera. Como el árbol que plantó el anciano, cuando era un crío.

domingo, 9 de noviembre de 2014

¿Hacia dónde nos dirigen?

A su manera...
Si a las masas se las individualiza, y se las aísla, es el plan perfecto para dividirla. Pero, gracias a esta estrategia, aquellos que nos dirigen, buscan la división, para controlarnos. Al ejercer cierto control, las masas son una suerte de rebaño. Como esta no se queja, es fácil de manipular, y el control ejercido, basado en la división, debilita a todos los individuos, que dejan de ser personas, para convertirse en números y cifras, que son,  a largo plazo, fácil de eliminar. Y esto lo saben muy bien. Pero se están debilitando entre ellos, mientras que somos, como masa, víctimas y espectadores de sus brutalidades y codicias. Por eso, para evitar toda división, se busca el despertar, que se demora, pero que es lineal y proporcional.
En los momentos difíciles, la unión es un escudo contra estos abusos, hasta tal punto que, en ocasiones, el mismo escudo pone freno a estos pesudodirigentes, que son títeres en manos de potencias aún más codiciosas. Por eso, no dependemos de que nos dirijan, hemos de dirigirnos nosotros, con nuestra autoestima (que siempre la machacan y subestiman) y con una fe firme en todos nosotros, porque el odio y la desconfianza, nos debilitan, y de ahí sacan tajada. No olvidemos que somos humanos, pero siempre más que humanos, y no todo lo contrario.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Escasos indicios para perderse

Indicios que se ven
La información es tan importante para un escritor, como para un investigador, pero si se tira del hilo, este se pierde, o puede llegar a romperse, o no ser un hilo y no ser nada. Lo mismo sucede cuando se busca a una persona, o personas. Si la información es escasa, no es posible empezar, puesto que, aún empezando con una serie de indicios, aún siendo numerosos, probablemente, la solución está cerca, pero si son escasos, la investigación del escritor muere poco antes de empezar, y la deducción, que contiene millones de probabilidades, en realidad, se pierde en las tinieblas y en los abismos de las hipótesis, de manera que no se llega nunca a nada, o a poco, porque la información si es escasa, no sirve, como, por ejemplo, ignorar el apellido de un nombre común.
Muchas personas tienen nombres comunes, pero si falta el apellido, la pérdida o búsqueda de la misma se complica, porque habrá centenares o millares de personas en el censo, con el mismo nombre. Entonces, el lío ya está hecho, y la oportunidad de deducir se complica. Y se pierde, pero el tiempo. En la nada siempre hay algo, pero nunca puede extraerse nada de la nada. Y lo perdido, perdido está.