Entradas Universales

miércoles, 17 de octubre de 2012

Creatividad

¿Qué es la creatividad? Se ha escrito mucho, incluso en los libros de autoayuda. En especial, en estos libros, pero la creatividad ha existido desde siempre, desde las primera civilizaciones, el ser humano ha necesitado, en muchos casos, conservar sus conocimientos y creencias. La escritura es un acto creativo desde que Hermes descendió del Olimpo y les enseñó el Arte y las Ciencias (Ciencia Antigua) a los griegos, una de las primeras civilizaciones europeas (pero la minoica es más antigua), y les enseñó a escribir.
El milagro de la escritura no era un riesgo creativo sino un regalo. Pero el misterio que aún no se ha resuelto es quién fue el auténtico pionero. No me sirven las explicaciones de una supercivilización que educó a un pueblo primitivo. Dudo que los primitivos fueran unos memos. Tal vez, denotaron inteligencia, y dijeron, a este pueblo. En China hay rastros de pequeños núcleos de civilización, y que no eran orientales, precisamente. De hecho, se han hallado tumbas, y los esqueletos no pertenecían a los orientales, sino occidentales. ¿Qué hacían tan al norte de Asia, esos occidentales? No estaban de veraneo, desde luego.
También se han encontrado carácteres primitivos de escrituras que no se han podido traducir, porque los caracteres son indescifrables, hasta tal punto, que aún no se han hallado las claves para traducirlas. Seguramente, eran más creativos que nosotros, pero, ¿en qué lengua hablaban?
Como no soy Iker Jiménez, se lo dejo a él, que ya se ocupa de estas cuestiones. Pero la creatividad, y eso es seguro, nace del espíritu, y algunos ensayistas defienden que no es necesario ser creativo para escribir. Pero el asunto se complica cuando Samael Aun Weor dice que la expresión artística, sea por escrito o plástica, es un descenso de nuestras aptitudes espirituales. Creo que debería hacérselo mirar, porque el asunto no es tan sencillo.
Si necesitamos expresarmos, significa que hay un fuego en nuestro interior que prende, sea para escribir unas líneas o un cuento; sea para dibujar un boceto, o pintar un lienzo. Hasta el Ecce Mono es arte, quizás depravado y debido a una mente con las neuronas algo desgastadas. Pero cualquiera puede decir que es "basurarte", porque se ha estropeado una obra anterior. En Italia ha sucedido lo mismo, claro.

martes, 16 de octubre de 2012

Se buscan ideas...

...que sirvan, o sean extravagantes, que iluminen u oscurezcan, preñadas de misterio, ahítas de emoción. Y esas ideas han de estar dentro o fuera de nosotros, de manera que, en este caso, las ideas desarrolladas sean para disfrutar, pero también para contar, o paladear las narraciones en el oficio artesano de la palabra. Pero no se olviden de que la escritura depende de cada uno de nosotros, y se han de buscar nuevos caminos.

lunes, 15 de octubre de 2012

Cuestiones literarias

Cuando leo algún libro, trate del tema que trate, sea novela o ensayo, me interesa continuar aprendiendo, hasta tal punto que, en muchas ocasiones, siento la entrada en otro mundo, el mundo de las ideas, plasmadas por los propios autores, que, dentro de su modalidad, no imponen, sino que presentan la manera de mostrar sus conocimientos. Hay novelistas que tratan de acabar sus obras, buscando una especie de verdad. Empiezan a escribir, y logran responderse a las preguntas que se han planteado. Otros, no saben como acabarán la novela (pero la acaban); y los últimos, tras un plan muy bien planteado y adjudicado, ya saben los pasos para empezar a escribir. Son los más preparados, pero, como dice Andreu Martín: en la escritura de la novela no hay recetas. Sólo reglas básicas que hay que respetar. Andreu Martín también respeta a autores que no siguen un plan, que escriben con cierta libertad. Creo que respeta incluso a aquellos que se vengan con el monólogo.

domingo, 14 de octubre de 2012

Sin traducción

Me dedico a leer todo lo que cae en  mis manos, o aquello que puedo, o que me interesa, o toda la información que necesito en ese momento, o por pura distracción o entretenimiento. Al final, uno se da cuenta de que toda lectura enriquece, y da sus frutos. En ocasiones.

Y no llega

La escritura. Me sucede muchas veces. Al tratar de empezar una tarea, y cuando la misma tarea es inútil, no hay forma de escribir. Equivale a la esterilidad del desierto, pero el desierto tiene su escasa fauna. Pero, cuando se trata de un folio, el asunto se complica.
Y, encima, uno se da cuenta de ser mortal como Sócrates, y que el tiempo transcurre, y no para, y sigue adelante, y como, ese mismo tiempo lo devora todo, y no quedan ni las sombras. Sólo ruinas y escombros, que quedan por el camino. Taciturno me encuentro.
Pero, siempre queda algo. Pero ese "algo" no llega. Y eso es lo que se carga todo. Me pierdo en un laberinto del que no puedo salir. Y ese laberinto se extiende hasta el infinito, y la salida es un laberinto más, porque da la sensación de tener salida, pero no es así.
Y no llega...

sábado, 13 de octubre de 2012

Luz desde la ventana

Desde la ventana entra una claridad liviana y moderada. Siempre que no encuentro las energías suficientes para escribir, miro por la ventana. En otras ocasiones, me leo un libro, o repaso los archivos literarios o de ensayos, o artículos, y me vuelven nuevas energías.
Cuesta más idear una historia que ponerse a escribirla.Y la idea, en ocasiones, no es la que se busca. Claro que, aparezca Spiderman es imposible, y sería una novedad. Pero es imposible, porque Spidey vive en una ciudad paralela, en donde, en este caso, es pura ficción.
Queda la luz desde la ventana.

viernes, 12 de octubre de 2012

Descubrir

Me refiero a descubrir que, por mucho que uno escriba bien, siempre se cometen errores y despistes. Es posible arreglarlos, pero no soy el indicado.
Cuando escribes, y te das cuenta de que no has visto tus errores, te encuentras en un error. Los errores son comúnes, y se pueden arreglar. Suelo tomar muchas notas; pero mi mayor error, que es factible y sólido, y un muro en mi manera de escribir, es la falta de coherencia, o quizás de verosimilitud, claro.
La coherencia es, quizás, el resultado de escribir con cuidado, o de cuidar el escrito. De todas maneras, los cuentos que no me salen, prefiero llamarlos ejercicios, pero esta afirmación no es mía.
Si se quedan como ejercicios, en cualquier momento, es posible corregirlos. Y no basta escribir bien, porque el más mínimo detalle, puede echar abajo todo el armazón del cuento, que derribará como una pirámide mal diseñada.
Y es cierto, jamás se aprende a escribir del todo. Me refiero a escribir narrativa breve, sea cuento o relato. El cuento tiene sus dificultades. Como todo. Y como todo, hay que descubrirlo. Para ello, hay que seguir escribiendo, pero teniendo en cuenta que hay que hacer camino.
Y no hay meta.
Repito: no hay meta.
Y el mundo no se parará por los errores.