Entradas Universales

martes, 21 de enero de 2014

Título al azar

Siempre me sucede lo mismo. Cuando quiero escribir una entrada y el tema no llega, pongo títulos al azar, para ver si sale el tema en cuestión, pero este se queda rezagado. Es el error, común en mí, de escribir online. Pero, por lo menos, soy genuinamente yo, y eso me convierte en un nick completamente libre y autónomo. Es decir, que soy libre de pensar lo que quiera, lo que me de la gana, y, como sé que me leen muy pocos, por lo menos aquí, puedo ofrecer un poco de aire fresco.
Claro que, tendríamos que distinguir entre lo público y lo privado en la Red. Sí, Internet que, en realidad, es la Red, donde las informaciones se entrecruzan. Pero hay tanta información, que algunas son inútiles. No se encuentran, en ocasiones, lo que se busca. Se supone que la Red es la autopista de la información, pero sucede lo contrario. Cada cierto tiempo que he estado buscando información sobre escritura, apenas he hallado un par de trabajos que merezcan la pena. También, he sido testigo de cómo la información se torna vieja y obsoleta. No se remoza nunca, y la sensación es de una frustración total.
También he esperado meses para que la información literaria no fuera "la de siempre", y ha sido frustrante, porque la misma información ya ha cumplido su cometido. Sé que, para los nuevos Internautas, los que llegan, la información es nueva. Ciertamente, que hay páginas que, cada día, cultivan nuevas remesas; pero hay otras páginas y otros blogs que mueren, y quedan a la deriva. La deriva de nuestra civilización.
Y, en ocasiones, creo que vivo en Tierra-2, porque me da la sensación, en este Multiverso, que la alternativa del Planeta, es la alternativa del Cosmos. Mañana..., ¡más!

lunes, 20 de enero de 2014

Más líneas

Líneas que se escapan, imposibles de detener. Por cierto, esto es un apunte etc libre, sin ningún tipo de compromiso por parte del lector. En fin, que nunca está mal tener un lugar donde escribir cualquier cosa. Esas islas existen, y pueden ser cuevas.
Sin duda, es preciso que, de una manera u otra, el escrito sea un divertimento, o una atrocidad. Tanta atrocidad que, desde luego, no conviene. Pero hay días malos y buenos, en donde la escritura se pierde, y deja de ser escritura.
Ese algo más de la escritura es imposible encontrarlo.
Cierto: estas líneas son pobres; pero la agenda es de Ferrari.

domingo, 19 de enero de 2014

Papeles

Siempre presentes. Papeles para escribir. Seguramente hay más que humanos en la Tierra, o en el Universo. Hojas encuadernadas, dispuestas a ser manchadas con apuntes y notas.
A mí me fascinan. El soporte clásico, en donde hay tesoros que quedan por descubrir. De hecho, el Profesor Xavier, también tiene cuadernos. El error ha consistido que, aún saliendo baratos en un Chino, en un bazar, sale muy caro. Las hojas, con adhesivo de mala calidad, tienden a soltarse, y esto le ha provocado más de una desazón, y más de un susto, por contado.
Incluso es posible que se puedan crear cuadernos caseros, no tan perfectos, pero sí que sirven, porque son más resistentes, y porque se crean a conciencia, de tal manera que, escribir en una manualidad, creada por uno mismo, produce una sensación de competencia, el crear para uno mismo, o por encargo.
De ahí que, con el material industrial, o el casero, ¿cuántos apuntes habrán quedado inéditos? Muchísimos, tal vez, pero perdidos, y que no se hallarán, probablemente, nunca.

sábado, 18 de enero de 2014

Líneas de tinta

Cualquier línea es importante. Siempre queda algo por decir, que comunicar, y para eso, nada mejor que un cuaderno, o escribir una carta. Ahora es más fácil por la Red; pero esos mensajes suelen ser interceptados, y nuestros datos, vendidos. Pero el correo manuscrito es infalible, y algo difícil de detectar. Hay líneas de tinta que salvan vidas, o que alegran la vida al más desgraciado de los humanos. Líneas escritas en un pasado breve, para un futuro que se cierne.

viernes, 17 de enero de 2014

Esperar

No basta la espera. Hay que ponerse en acción. No me refiero a la hora de escribir, sino a todo el conjunto que forma nuestra sociedad. Para evolucionar y progresar, es necesario ponerse en movimiento. Por eso los blogs son necesarios. Aún con el defecto de la información excesiva, la comunicación es siempre importante.
Y la herramienta que sirve es el libro. Nunca pasa de moda, porque es el soporte universal. Y eso le concede autoridad. Los otros soportes pueden deteriorarse, pero nada queda al azar. Si todo quedara al azar, viviríamos en un mundo basado en probabilidades. El azar es suerte, pero también infortunio. Rechazo todo aquello que es adivinación. Conocer el futuro no nos hace mejores, sino más vulnerables.

jueves, 16 de enero de 2014

Monotonía

Eso sucede porque, a pesar de haber superado el resfriado, todavía quedan resquicios, y un poco de frío es insoportable. Los días parecen iguales, y la escritura es monótona en ocasiones. Pero esto es un apunte breve.
Cuando escribo poemas, ataco a la monotonía, me enfrento a ella, y, en ocasiones, la venzo. Pero la monotonía es una enemiga muy poderosa. Por cierto, la escritura es una aliada. Y no, no pienso publicar ningún poema en el blog. La mayoría de los poemas publicados por blogueros, si no son poetas, ya lo comentamos un amigo y yo, son penosos. No llegan a nadie, y se necesita mucha práctica para escribir uno decente, y escribir mucho, y leer. Porque, tras muchas lecturas y correcciones, se alcanza un poco la perfección, para no caer en lugares comunes.
Por un momento, he roto la monotonía. Escribir la rompe, pero no la destruye. Y siempre me he preguntado porque los animales de compañía, por ejemplo, los perros, se concentran en un punto fijo, y no se aburren. No es del todo un misterio. Concentrarse en un punto fijo lo consiguen los grandes meditadores; pero un punto fijo es monótono, sin ruido, sin acción.
Nos vemos. Mañana...¡más!

miércoles, 15 de enero de 2014

Retomando el camino al viento

Un camino como el de producir una novela. Suelo escribir sólo durante media hora a una hora, con la sensación de ver hacia dónde se llega en esta aventura literaria. Pero puedo tardar tres días en escribir un capítulo.
Al retomar el camino, sé por dónde voy, y supero los obstáculos, porque cada día, uno ha de enfrentarse para que la historia que se esté contando se desarrolle y crezca. Sin embargo, este año, procuraré llegar hasta la página 150, si es posible.
El camino al viento, con el viento, y adelante.