Entradas Universales

domingo, 14 de noviembre de 2010

Homenaje contra el estrés

Esta claro que hay imágenes que mejoran la vista. Esta es una de ellas. Ahora que ya sé compo funciona, está claro que me dedicaré a añadir una imagen tras otra. Además, he de recordaros que este blog es Universal, y entra todo. En fin, que todo es necesario. Ya lo dijo Ovidio, que todo lo humano no me es ajeno. No hay nada de qué avergonzarse, pero, cada imagen es un mundo, y debo tener un sentido retorcido del Arte. Os advierto que soy, en el fondo, un friki, término anglosajón que significa "rareza", y no "extravagancia" como se bautizan los frikis que quieren ser auténticos. La extravagancia es para los niños y niñas bien, la rareza es para todos, y que nadie se sienta ofendido. No es mi intención. Pero cada paso que doy, más acerca a las personas, y más me aleja de mi mismo. Lo aclararé: el paso hacia las personas cercanas no aleja, y me aleja de mi mismo, porque no me siento separado del resto del mundo. No me pierdo, si no que me encuentro. De hecho, me faltan razones para aislarme, y me sobran para unirme. De manera que, os regalo este homenaje. Habrá más. Absténganse puritanos, creyentes y demás fauna con doble moral.

Preguntas absurdas, respuestas bobas...

Hubiera añadido una imagen, pero se me ha hecho imposible. En fin, me preguntaba si, cuando se hacen preguntas absurdas, los que llamamos normales, suelen responder porque sí, sin pararse a pensar que pueden ser respuestas dañosas e imprevisibles, incluso si me apuran, de tal componente inverisímil, que se transforma en indigesto. Entonces, uno se pregunta, si la pregunta formulada no era la correcta, o que dicha pregunta no se ha pensado o meditado con anterioridad. He aquí, pues, el dilema: ¿se pregunta adecuadamente, o es que quien formuló la pregunta no había desayunado, y las neuronas se encontraban dormidas, o sencillamente, no era su día? Incluso sucede lo contrario, en cuanto a las preguntas bobas, siempre aparece el típico ingenioso que sabe agarrar la carretilla sin que se caiga el cemento; pero, en ocasiones, esto falla, por el mero hecho de que la pregunta o la respuesta no estuvo meditada con anterioridad. A este error se le llama "humor". Hay personas que lo aceptan, y otras que no (en mi caso, porque, tanto en el colegio como en el instituto, me gastaron bromas muy pesadas, de hechos y de palabras, que provocó que el humor muriese en mi; pero no del todo, pues he aprendido una lección difícil: aprendí a perdonar), pero esos gags o sketches de la televisión y el cine, es un muestrario, no sólo de situaciones y malentendidos absurdos, sino de la formulación de preguntas absurdas y viceversa y de respuestas bobas y viceversa. Una cosa está clara, si el ser humano no riera sus propios errores,aún estaríamos en la Edad de Piedra.

En Domingo

Es la primera vez que escribo durante el fin de semana. Es una experiencia nueva, hasta el punto de que, en todo caso, tengo cierta autonomía en casa. De hecho, hoy no es un día tranquilo. Lo es, en este caso, ligeramente tranquilo. Entre otras cosas, porque escuché la noticia (no muy tranquila) de que un joven había sido hallado muerto en Ciudad Lineal. Lo poco que supe de la noticia me llenó de terror. Ya no hay nadie seguro. Es posible que nuestros líderes no se preocupen por nosotros y, en especial, los líderes mediocres, que sólo piensan en sí mismos, no nos permiten ni la libertad de defendernos. Pero claro, es como dijo un joven filósofo del Derecho, si a todos nos permitieran cumplir la ley por nuestra cuenta, estos tiempos tan ajetreados se parecerían al Lejano Oeste. Nadie ha dicho que, en Estados Unidos, la ley sea semejante. Se supone que por cada dos norteamericanos, hay un porcentaje exagerado que guarda en su hogar sus armas. Pero esto es salirse del tintero. En domingo, pocas cosas se pueden sostener, hasta el punto de que, si estas noticias son nuestro pan de cada día, es posible que el pan contenga benceno, y ahí, ya nos podemos dar con un canto en los dientes.

sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Cómo se las apaña por las noches el Caballero Oscuro?


Esta pregunta es un poco chorra. Pero nadie se lo ha cuestionado. Veamos, por la mañana el buenazo del excéntrico millonario Bruce Wayne, se ocupa de sus empresas. Procura estar puntual en su despacho; si hay una emergencia, Arthur le avisa, de manera que su despacho está conectado a la Batcueva (milagro de la ingenieria y de la arquitectura); como por la mañana, Batman no se encuentra disponible, Bruce utiliza, en vez de la Batseñal, el Batmóvil (no el vehículo o automóvil, que también, pero me refiero a lo que nuestros primos latinos llaman celular, del inglés, "cellular", que significa celda e independiente o autónomo), y ya sólo queda que haga compañía a su amigo Superman por las tardes, o reunirse con la JLA (Liga de la Justicia de América); poco después, regresa a la Batcueva, ya que ha enfrentado una pelea con el villano de turno (por ejemplo, Joker, que es un dolor de cabeza constante para el Caballero Oscuro), y luego, regresa al despacho, se reune con el Consejo, por si van bien las acciones Luthor (compró la empresa de Luthor en la serie Superman/Batman de DC), y por la noche regresa a casa, y vuelve a la Batcueva (qué vicio, Dios mío), y se encuentra alerta por si surge otro villano, con poderes sobrenaturales y muy malas intenciones. En estos casos, suele ser el Joker, que siempre se fuga, después de dejar un reguero de cadáveres de policías, y funcionarios de Arkham Asylum, que es un psiquiátrico de alta seguridad, o Mr. Freeze, que no aprendió la lección en el filme Batman & Robin, o que Hiedra Venenosa quiere tunear la ciudad de Gotham con florecillas y todo lo verde que podáis imaginar, y transformarla en una selva de lo más fashion (perdón el término anglo), y entonces, cómo no ha parado en todo el día, ¿cómo se las apaña para entrenar, llegar a todas sus citas, y descansar? Dudo mucho que un héroe de unos noventa kilos de músculo, con tanto ajetreo (descansará un poco en vacaciones, es un suponer) pueda conservar tan atlético y portentoso físico. Lo más seguro es que tome vitaminas y minerales. Además, hemos de añadir, en este caso, las heridas provocadas por los encuentros, dudosamente ocasionales de sus némesis, que le hacen la existencia más divertida, claro. O eso, o sale mucho de botellón, claro. Pero de dormir, lo dudo mucho. El insomnio debe de ser diario. Quedan las vacaciones, claro.

Primer Sábado por escrito

Puedo escuchar el ajetreo del Mercadillo de los Sábados desde mi casa. No necesito buscar historias, porque ya son historias de cada vendedor y de cada cliente. Hace un día frío, perseguido por la aguda insistencia del tiempo atmosférico, que va empeorando, o mejorará, según las previsiones. Es un día tranquilo, para algunos, que, en todo caso, dicha tranquilidad se convierte en tragedia. No todos los Sábados son mediocres, depende, más bien, de la capacidad de observar y ver como transcurre el día. Lo describo desde mi observatorio personal, en el escritorio de mi casa. Alguna belleza camina por ahí, pero se me ha escapado.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Quejido universal de una limpiadora profesional

Nunca la había oído quejarse; pero esta tarde, en el hall del Centro Cultural, una oronda y fuerte dama nórdica, se quejaba, sobre todo, del agotamiento y desgaste del papel manual, que lo utilizan los usuarios de la Biblioteca, por norma y por civismo. Añadía, además, que la obligaban a trabajar el doble, porque su turno seguramente, sólo duraba unas dos horas. La limpiadora nórdica, con el cabello rubio recogido en su redondo y bien alimentado rostro de pomo marmóreo, se dedicó a lanzar quejas, incluso insinuando que, si lo volvían a hacer (es decir, a agotar, gastar el papel-del higiénico nada dijo-, utilizarlo sin responsabilidad, arruinarlo, y es más, que no quedaría papel, dijo: van a tener que limpiarse con los dedos. Y transmitió sus quejas a uno de los bedeles ponipayos, que, sin duda la apoyaban. A mi manera de ver, fue lo más injusto que he escuchado en mi vida. Tengo averiguado, que el papel manual, tipo toalla, pues la oronda nórdica añadió gratuitamente que pesaba (estaba en lo cierto, pero a ella yo la veía fuerte, con unos antebrazos que superaban los míos, como jamones, vamos, orondez latina o castellana, o de más lejos, en la Península), cosa que no me pareció desproporcionada con el quejido de la gruesa valquiria. Y desde estas líneas de este Códice, que es Universal, dispongo que, puesto que estos servicios los paga el Ayuntamiento, que forma el peculio parte de nuestros bolsillos, todo, todo el dinero, ¿porqué no se dejan de decir que no hay presupuesto para esto o para lo otro, cuando, en todo momento, no deja de ser una milonga, y obtengan los fondos que se llevan de las arcas municipales, en conseguir más papel de mano, para esta mujer, que, a lo mejor, con un poco de comprensión, es posible que sus quejas disminuyan? Por cierto, que me miró cuando se había caído algo de agua, unas gotas miserables, pero necesarias, en el suelo. Y quejido continuado, las limpió malamente. En mi defensa diré que me pasé unas dos horas leyendo, y qué, nada hice. Su mirada cambió; pero noté una ligera mala leche. Seguro que a ella se le había cortado.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Desde casa

Empiezo a escribir desde casa. Esto es nuevo para mí. Ahora la cosa irá mejor. Por lo menos, la tensión de escribir desde la Biblioteca ha desaparecido. En fin, que os doy la bienvenida desde mi nueva Baticueva, en donde la libertad permanece incólume e invencible. Saludo, de nuevo, a mis amigos y lectores, que esperan con ansia, o sin ella, mis escritos. Informo que en Zarigüeya, podré continuar religiosamente mis notas, informaciones, y relatos. Bienvenidos, de nuevo.