Entradas Universales

lunes, 17 de enero de 2011

Ira


Desde luego que me he enterado, por TV, del acoso y daño de un concejal del PP en Murcia, por unos antisistema de la ultraizquierda. Lo cierto es que no es primero ni el último político que se ha llevado lo suyo, cuando, desde luego, no se lo merecía. El caso es golpear y golpear, hasta que el deber se pierde, y el delito, la agresión lleva a su punto culminante. Por lo visto, el concejal socialista no ha hecho nada. En realidad, incluso el Gobierno, nunca hace nada. Es su manera de hecr las cosas, pero con un wu wei (que significa no intervenir) un tanto radical y mal aprendido. Vivir cada día en un país en que te tropiezas con un antisistema en el Metro no es ninguna gracia, ni una bendición. Ya hay antisistemas radicales hasta en la Universidad (donde siempre lo ha habido), prohibiendo el rito cristiano, o golpeando a quien no se lo merece. En realidad, nadie se merece ser agredido. Esa ira descontrolada es propio de las bestias (con respeto por todas las bestias del campo y de la jungla); bestias racionales, claro, pero que no merecen (y perdón por la redundancia, el nombre de humanas. Para ellas, el ser humanos, es una utopía. Carecen de lugar, y se rigen por una ley no escrita, en donde, abusando de sus mal digeridos derechos, pretenden que, golpeando a un político (poco importa el partido a que pertenezca) prefieren utilizar la violencia para hacerse conocer. Mala publicidad, sin duda, porque la Justicia los está buscando para erradicarlos. Y, si el sistema funciona, debería encerrarlos, y tirar las llaves, y fuera milongas, que la ira la guardamos casi todos, pero nuestra humanidad no nos permite la violencia, excepto en mentes simples, básicas, que prefieren agredir a limar diferencias.

domingo, 16 de enero de 2011

HOAX


En ABC, Herrera critica loa bulos por la Red. Se llaman Hoax a los artículos o informaciones por email o por la misma Internet, en donde se informa de datos poco precisos y verificables sobre lo que ha dicho o ha hecho la persona, que es la víctima del bulo o libelo. Por curioso que parezca, un hoax no es precisamente una joya. Es, en todo caso, una difamación, que pone en peor lugar al protagonista de la información, falsa a todo terreno. No basta con erradicarlos, sino que, en el mejor de los casos, es mejor no creerlos y eliminarlos de la cuenta de correo como spam, o directamente a la papelera de reciclaje. Herrera fue protagonista de un hoax, en donde le pusieron palabras que no dijo, y que nunca dirá, porque es un periodista serio y cumplidor, al pie del cañón, además de ser una figura radiofónica de primer orden y un profesional de una pieza. En dicho artículo, señala que no hay porqué en hacer caso de los bulos. Pero esto nos pasa porque, culturamente, en ocasiones, somos unos analfabetos de la información. Con una cabeza bien amueblada el virus de los hoax, no nos afectaría lo más mínimo y, casi siempre, señala Herrera, los que producen estas falsas informaciones lo hacen con maldad, quizás para, de alguna manera, aligerar sus frustraciones.Yo estoy con Carlos Herrera.

sábado, 15 de enero de 2011

Paisajes


¿Los paisajes hacen a la Naturaleza, o crean al ser humano, que, al final, crea tanto como destruye? Es increíble que, desde hace millones de años, resistan algunos paisajes. Pero, lo peor es que esos mismos cuadros incomparables o marcos incomparables, se echen a perder por cuestiones de enriquecimiento o de explotación o negocio. Na hay duda de que el negocio tira más fuerte. Y que, el hombre, predestinado por su poder de controlar los paisajes, los modifica a su gusto. En ocasiones, embelleciéndolos; en otras, no muy distinto del propietario de unas cientos de hectáreas, decida por la Naturaleza, lo que ella, desde luego, ni prefiere, ni le gustan los cambios. No ignoremos que la Naturaleza evoluciona lentamente pero permanece, y da sus frutos. Las escasas modificaciones que lleve el hombre a cabo, no forma parte de la comunidad, sino de aquellos que manejan el dinero. Podemos solicitar cambios; pero, en cierto modo, esos cambios los decide el poder, sea político o empresarial. Es posible que los cambios sean a favor, tanto de la Naturaleza, como del hombre. Por lo menos, son cambios que no generan pérdidas, ni culturales ni monetarias, y que, de una manera o de otra, preserva el paisaje de las manipulaciones para su explotación. Un ejemplo radical, y que no se mueve por las directrices que he expuesto más arriba, es la selva amazónica, en franco retroceso por explotaciones privadas. Incluso se han olvidado de sus moradores, que viven el día a día mediante una tecnología básica, métodos y doctrinas ancestrales, y que observa como su mundo se vuelve más pequeño. ¿Hasta qué punto afecta a los poderosos? Tengo la respuesta: les da igual; como tampoco les da igual nosotros. Se ha perdido el respeto y las formas. Pensad en ello.

jueves, 13 de enero de 2011

Versión de Victor Hugo



Los Milagros de Nuestra Señora, en donde aparecen Quasimodo y Esmeralda, la gitana, ha dado un giro en una versión muy libre. Es más, incluso no es para la versión edulcorada de Disney El jorobado de Notredame. No, es más fuerte, y lo encontré en una de mis visitas por la Red. A más de uno le dará un ataque y, a otro, mejor ni contarlo, porque el halo de inocencia ha desaparecido. Quasimodo bebía los vientos, por la gitanilla. Pero amí, en principio, me chocó la versión y, luego, su morbosidad me sedujo. Sabía que estaba tentando al peligro, pero sin riesgo, no hay premio. Eso sí, no es una versión recomendable para menores, porque el artista, Tram Pararam (que deben de ser legión) decidió una manera de comprender la lectura hacia unos escarceos subidos de tono para la obra de Victor Hugo, y presenta a Quasimodo y a la gitanilla, más unidos que nunca. Y esto se ve en la ilustración. Digamos que el lado oscuro despertó, y se desató algo más que la lujuria. En fin, verlo para creerlo. Pero seamos maduros, y enfrentémonos a los hechos. C Cada uno es libre de versionar clásicos, incluso la Disney tuvo sus duendes salvajes con la Cenicienta (también obran esas imágenes en mi poder); pero, a mí, me sorprendió hallar esta única ilustración en una página especializada en manga hentai. Los que no quieran ver, que no vean, o abandonen la sala.

Escombros en Haití


Parece que la prensa está de acuerdo, y no ha añadido nada, pues Haití continua con la catástrofe presente. Las enfermedades que, en Europa y el resto del mundo, ya se han superado, han regresado para diezmar a la población con el cólera y diversas enfermedades infecciosas. Aún quedan víctimas enterradas entre las escombreras de los edificios derruidos por el terremoto, y las víctimas más débiles, en estos momentos, son los niños. Por mucha ayuda que envien la Comunidad Internacional, en Haití han regresado las mafias para malvender los productos, y lograr un auge económico clandestino. Es más, en ocasiones, esas ayudas llegan, pero a cuentagotas. Yo no soy quien para criticar la realidad injusta de la Isla Mágica y cuna de la religión vudú; antiguo nido de piratas, Haití ha vivido momentos de tensión con sus anteriores gobiernos, que utilizaban la violencia y el escarnio del ciudadano, para que las clases altas, continuaran viviendo. Ahora, queda una cuestión, y es de seguridad: apenas las mafias se han impuesto, el ciudadano haitiano está en peligro. ¿Quién vela por su seguridad, si el gobierno se halla bien pertrechado en Santo Domingo (porque, nada más iniciado el terremoto, decidió volar a Santo Domingo), y qué garantías tiene el ciudadano medio, entre el caos de la tragedia y la pobreza, para sobrevivir? Más que Isla Mágica es Isla Trágica.

miércoles, 12 de enero de 2011

En la Caverna


Hubo una época, cuando , en la adolescencia, me dedicaba a ir a la Biblioteca del Instituto. Me sucedió mucho en el Politécnico Rubén Darío de San Sebastián. por cierto, que tuve un solo amigo, porque el resto no se lo merecía, siempre dispuestos a hacerme la vida imposible. De ahí, que, en ocasiones, me dedicara a ir a la biblioteca, pero pocas veces; en ocasiones, hacía pellas, y me dedicaba a caminar, desde muy de mañana, por las calles de Sanse y Alcobendas. Después de todo, he demostrado muchas veces que, para los trabajos manuales, soy un negado; mas la convivencia conmigo era muy difícil, aunque era muy extrovertido. Jamás comprendí porque los compañeros de clase (hubo un gracioso que lo expulsó de clase el profesor de Matemáticas, cuando nos empezó por aleccionar acerca de nuestro futuro, y de la India, y la pobreza. Por cierto, el gracioso era muy agudo formando palabras, pero de escaso cerebro a la hora de soltar la lengua) se me tían conmigo. Sí recuerdo a uno semejante a un simio, musculoso y deforme, siempre haciendo perrerías, y no sólo a mí. Eso sí, se compinchaba con los populares de la clase, quizás para demostrar que pertenecía a un grupo gregario, y que, de adulto, lo más seguro es que siguiera a algún líder hacía la bancarrota. La suerte la tuve en que caí bien a los profesores. Excepto al de delineación o Dibujo Lineal que, por sólo ir retrasado en clase (la asignatura me provocaba terror y me aburría hasta el hartazgo) decidí no presentarme más. En esos años tuve suerte, porque hablé claramente con él. Suspéndame todo el curso, porque ya no vengo más. Me replicó que eso era imposible, y que quedaría expedientado. Le dije que adelante, pero que no venía más. Se quedó en silencio, sin tomarme en serio, hasta que no aparecí en los ocho meses siguientes. En cambio, me dediqué a leer en le Biblioteca del Instituto. Era bastante pequeña, daba risa, y, además, me ocultaba de los pelmazos y pesados. Lo que sí hice, fue conocer Sanse y Alcobendas y alrededores, en mis solitarias escapadas, además de frecuentar los distintos kioscos de los distritos. Y soportar que me llamaran "pastor de ovejas" por ser de Barajas. Luego, resultó que el pasado de Sanse era más rústico que el nuestro. Por una parte me alegro que Sanse o Alcobendas carezcan de aeropuerto. Nunca llegó su progreso a tamaño extremo.

martes, 11 de enero de 2011

Sin palabras


Me he quedado sin palabras al escuchar las insensateces y desvaríos de los imbéciles de ETA. Exigen cuando no son los más indicados para exigir, y deberían perdonar. Pero, por lo visto, no dan su brazo a torcer. Les falta sentido común y humildad. No admitir los errores es el paso para repetir el error. De todas maneras, nuestro Gobierno hace lo que Herodes: se lava las manos. Ciertamente, me he quedado sin palabras ante las estúpidas exigencias de una banda terrorista que le da igual todo. O se hace lo que dice, o nada. Tanta falta de flexibilidad mental, lo único que produce es la dureza de cristal. Y lo de la independencia. Por esta regla de tres, la independencia es, ante todo, es una exigencia de los catalanes y gallegos. No son los únicos; pero, nos obligan a creer que la independencia vasca, es toda la independencia existente. Pues no. Lo primero es que el Gobierno demuestre lo fuerte que está; pero nuestro Gobierno es débil. Se debilitó al abrirles la puerta con la segunda tregua, que aprovechó para volar la T4. Y esto ya no se lo cree nadie. Se han aprovechado de la debilidad del Gobierno. No necesitamos un Gobierno débil, porque de eso es de lo que se aprovechan estos despojos que no piensan, y sólo se dedican a matar, que es lo más repugnante de la existencia. Lo más bajo es matar por una idea que llena los cementerios y seca las almas.