Entradas Universales

sábado, 7 de enero de 2012

En una mano

No es Hércules, pero casi. El de la imagen es un chihuahua puro, y con el hueso enjaezado de diamantes, incluso creo que el perrillo, parece de otro sexo. Eso sí, el cabezón es característico. Hércules también cabía en la palma de la mano. Y su mirada es de sorpresa y estupor. Se está preguntando po qué lo sostienen en una mano, como si fuera un trofeo o un regalo. Hércules, de pequeño, ponía la misma cara de circunstancia, porque trataba de comprender a los humanos, y al mundo. Da la sensación de que los cachorrillos no comprenden nada, pero tratan de buscar explicaciones a actos que no pueden descifrar. De hecho, hay canes que dan todo por sentado, y se repantigan en el suelo, durmiendo como única salida. Ahora, Hércules, no hace otra cosa que dormir, por la edad. Incluso, a sus catorce años (que equivale a casi un siglo de vida humana, pero canina), se agota más de lo normal. Le duelen las extremidades, tiene calambres musculares, y también algo de desgaste óseo, porque ya no sube las escaleras como un rayo, sino que tiene que pararse, para recuperar fuerzas. Luego, tiene toda la tarde para recuperarse. Pero, últimamente, duerme bastante, y es comprensible. Por lo demás, en ocasiones, vuelve a sus carrerones de antes, que lo agotan, y se queda tranquilo al llegar a casa. En otras, está tan mimado, que se pone a llorar depresivo en cualquier momento de la noche, y frena si se le llama la atención. Debería saber que nuca le dejamos solo. Lo sabe. Filosofía perruna.

viernes, 6 de enero de 2012

La Quinta Tierra

Cuando Laura Mitchel, atrofísica e investigadora de un invento que cambiará el mundo de la ciencia (el teletransporte) descubre que la quieren ver muerta, gracias a Alex, un extraterrestre del Planeta Olimpo, también se entera, al mismo tiempo, de que su origen no es humano, el mundo empieza a convertirse en un lugar inseguro. Alex le muestra que el origen del ser humano no es como lo ha dado la Ciencia y la Historia, y que hay más misterio que certeza, y que una civilización avanzada, liderada por los mosay, cultiva seres humanos como ganado, para su propia explotación. En La Quinta Tierra hay posibilidades, dentro de la ficción, que nos enseña a que no hay que dar todo por sentado, y que ciertos conocimientos son peligrosos, y los errores se pagan. Es una novela en que triunfan los humanos; pero, a mí, el final no me ha gustado. Demasiado fácil y evidente, para salir del paso. A su favor tiene que se lee con pulso tranquilo, y los personajes tienen una mágica y clara plática, en donde se desvelan los conocimientos que tenemos sobre lo desconocido, y algunas conjeturas sobre la Atlántida, y lo planetas descubiertos, con vida posible. Alex, el desertor, confirma que hay vida creada por el carbono, y que los origenes del ser humano y su evolución se debió a una manipulación genética. Por otra parte, esta obra autoeditada por el autor en Autopublish, radica en que es tan simple, que no es precisamente para darle un premio literario. José Antonio Ramos, ha descubierto una manera de explotar la literatura de ciencia ficción. Parece novedoso, pero el corrector de las galeradas es un incompetente, estropeando pasajes y diálogos a los que no había que corregirles ninguna coma, sospecho, en el original. En fin, es una novela que se deja leer.

jueves, 5 de enero de 2012

Noche de Alien Trilogy

Creo que fue a finales del siglo pasado, cuando unos amigos nos reunimos una tarde para ver la trilogía de Alien; desde la primera hasta la última película, incluyendo la que dirigió Luc Besson: Alien: Resurrección, por cierto, interesante, pero bastante floja, con un alien semihumano, que al final es sacrificado por el clon de Sigourney Weaver. La primera fue emocionante, mientras la comentábamos, en los momentos álgidos, permanecíamos en silencio, y nos asombrábamos, de nuevo, como de los escasos recursos de los FX, se podía crear una obra maestra. En la segunda parte, Alien: el Regreso, nuestra atención empezó a decaer, porque el transcurso de la cinta era tedioso, y el ambiente se había enrarecido por el humo de unos porros (no probé ninguno, pero humo había); y en la tercera, ya casi a las 2.00 de la mañana, nos olvidamos de las dos últimas películas porque comentamos que la primera, y la segunda estaban bien; pero en la tercera, y la cuarta, que la vimos por separado, y en cine, el aura de las cintas se perdía, y con ellas, la leyenda. Hasta que, por lo menos, al apagar la tele, y el DVD, pudimos platicar sobre la calidad de cada una. Poco después, uno de los amigos vomitaría, porque mezcló productos alimenticios, y estaba cocido. Pero eso fue un accidente sin importancia. Uno se puede accidentar por casi cualquier cosa. Y esa tarde había sido muy intensa.

miércoles, 4 de enero de 2012

Al Sur de Gerald Brenan

Al Sur de Granada es una obra importante de Gerald Brenan, una obra curiosa, bien escrita, y que, aunque da la sensación de ser un estudio socio-antropológico, cultural y con notas de una belleza literaria en la que Brenan encumbra incluso el folclóre y la miseria de una España, la de Al-Andalus, y en este caso, de las Alpujarras, el escritor inglés estudia los usos y costumbres de los alpujarreños, sus vidas, sus relaciones y sus historias y vidas, como un brillante storyteller, pero de profundo sesgo científico. Hay descripciones de nevadas o heladas, de días calurosos, de infidelidades, y de hermosas mujeres que hechizan; pero, dentro de todo este conjunto ordenado de sus observaciones entre los años 20 y hasta los 1950, Brenan crea una especie de tierra que vive con el Sol, y para el Sol, en donde los rituales paganos han tomado forma cristiana, en los que cuentan las costumbres ancestrales y da lugar a explicar las supersticiones, tales como la brujería, y si me apuran, el mal de ojo, etc. En las Alpujarras, Brenan descubre el contraste que hay entre la estirada Inglaterra de la que es nativo, de una España bárbara que, según el autor "no necesita conocer sino lo básico para sobrevivir"; y es que España, en esa época, anduvo muy atrasada, pero con un objetivo vital: evitar la pérdida de lo que es la tradición y su barbarismo de la tierra, en donde no faltan historias de sacerdotes enamorados, y asesinatos por unas tierras, y que, en esto, no ha cambiado mucho. En realidad, Brenan escribe una descripción rural del pueblo llano, con sus caciques, politiqueos, favoritismos, el cante jondo, y un sinfín de vivencias que, para el escritor inglés, muestra una identidad cultural arraigada por la invasión musulmana. Es una obra que se lee con placer, lejos de otras obras con las mismas características, pero demasiado científicas. Brenan consigue un ejercicio literario, desde que decidió venir a España, a estudiar y "autoeducarse" con este libro de marcado carácter antropológico e histórico.

martes, 3 de enero de 2012

Otro escrito a mano

En realidad es una imagen mixta. En la derecha el manuscrito, y en la izquierda se funde con un color amarillo, casi anaranjado. Saber que la escritura manual es tan elevada como la digital, no le resta belleza. Son necesarias más imágenes de este estilo para tener la certeza de que la escritura a mano no ha caído en desuso.

lunes, 2 de enero de 2012

Dispuesto a escribir

Me impresiona esta imagen: un libro en blanco. Siempre que veo cualquier folio o libreta en blanco, sea apaisada o cuadriculada, y empezar a emborronarla con la tinta del Pilot-V5. O plasmar algún pensamiento peregrino. Sencillamente, un libro en blanco es un libro por escribir, y nos espera para que plasmemos lo primero o segundo que se nos ocurra. Por cierto, me acabo de quedar en blanco.

domingo, 1 de enero de 2012

Empieza el año

Por suerte, este año que empieza, contiene todas las posibilidades, en cuanto ciertos asuntos se resuelvan y regresen a su cauce. Por ejemplo, en Japón, la visita de un terremoto de 7 grados, por suerte, no ha provocado víctimas. También que, después de las luces y los petardos, parece un domingo como otro cualquiera, con la diferencia de que el Nuevo Año que ha nacido, empieza con el últiimo día de un fin de semana. Bueno, ya se irá resolviendo durante el transcurso de los acontecimientos. Seremos observadores de muchos cambios y, por suerte para nosotros, no tendremos que llevar la profesión del Zejador, como Supervisor de Nubes. Otros han muerto por manifestaciones más extravagantes.