Entradas Universales

jueves, 7 de junio de 2012

Cuaderno siempre a mano

Tened siempre un cuaderno a mano. Si es para el Taller, mejor. Las notas que tomes de la clase, según mi criterio, son necesarias para el aprendizaje, y sirven de guía para que no metas la pata (pero si cometes errores, no pasa nada, errare humanum est, qué conste); pero, a la hora de escribir, no te despistarás.
El cuaderno se convierte, así, en tu mejor aliado. También, que no se te olvide alguna libreta, para anotar cualquier cosa que se te ocurra (incluyendo alguna fórmula científica que podría ayudar o destruir al mundo...); no se te olvide la fecha. Anótala siempre, y podrás ubicar el escrito en ese momento, porque tu mente cambia con el tiempo, y los pensamientos saltan de una persona a otra, dependiendo de las vibraciones para recibirlos.
Los cuadernos los puedes encontrar en cualquier papelería o centro comercial, también en los Chinos, que suelen ser más baratos y, en ocasiones, de una calidad intermedia (algunos se deshacen en las manos a ojos vista); también puedes crear y encuadernar tus propios apuntes o cuadernos. La información la puedes encontrar en www.mailxmail.com, que, desde luego, tiene un montón de cursos online, que puedes descargarte con el consiguiente registro.
Pero quiero dejar clara una cosa: la escritura no es el material que utilices, sino las técnicas y la sabiduría e imaginación que tú quieras poner. Después de todo, la escritura es un hecho vivo, proteico, y nunca se ha escrito igual en el siglo I a. c. que en el XXI; pero prevalecen. Faltaría más.

miércoles, 6 de junio de 2012

Apuntes y notas para todo

Un relato debe ser una máquina bien engrasada. Para ello, es necesario tener, en parte las ideas muy claras respecto a lo que se quiere contar. Pero sigo afirmando que no soy el indicado para decir o afirmar que un relato o novela debe funcionar de una manera o de otra para que sea legible.
En este caso, prefiero las notas y los apuntes. Cuanta más información tengamos sobre aquello que narraremos, mayor facilidad para superar las dificultades. Tampoco no tiene que impotunarnos que un relato salga o no. Un químico en su laboratorio hace labores de alquimista, pero se basa en notas y apuntes, para evitar que el compuesto químico elaborado no sea inestable; si lo es se debe a que la mezcla ha sido errónea. De manera que es mejor salir corriendo, no vaya a ser que se trate de un químico explosivo.
Por otra parte, la mezcla puede ser la correcta, pero no ofrece ninguna nueva reacción. Significa que le falta algo. Si no lo encuentras, te aconsejo que busques la carencia del relato, para dar la solución, en otras personas, y toma nota de aquello que se te escapa.
Para ello, tienes los cuadernos de notas. No tienes porqué tomar notas siempre; pero si tomarlas para consultarlas más adelante.

martes, 5 de junio de 2012

Las Musas, no siempre

Es muy fácil poner la excusa de que no se puede escribir porque no se está inspirado por las Musas. Es una excusa ridícula y absurda. Cuenta más escribir para tratar de liberar el potencial que guardamos que un millón de Musas. La Inspiración es pasajera. Yo no confiaría mi labor a las Musas porque eso significaría que dependo de mis estados de ánimo.
Las Musas pueden echarte una mano; pero si te echan el cuerpo, yo lo veo como un abuso. Basta leer a los grandes escritores para darse cuenta que muchos de ellos no necesitaban a las Musas ( si no contamos a Virgilio y a Homero, con su Oh Diosas, inspirádme...) y que tenían mucho trabajo por delante, a pesar de la escasez de medios. Por eso creo que, a la hora de escribir, prefiero tener una buena idea, y desarrollar la historia (si sale, bien; si no sale, también) y, desde luego, un consejo que nunca falla: disfruta escribiendo.
No hay más misterio.

lunes, 4 de junio de 2012

Corregir

Disfruto cuando corrijo; pero acabo quedándome solo, y un poco perdido después de la primera corrección-pero a partir de la quinta o la sexta-; mi único error es que, en ocasiones, no encuentro el fallo. Un cuento no es perfecto hasta que no se encuentra el fallo.
Pero corregir es muy agradecido. El cuento va tomando forma, cuerpo, hasta que, en este caso, la escritura no se resiente.

domingo, 3 de junio de 2012

Y el tiempo pasa

Y pasa, pero uno se queda tranquilo, porque las palabras permanecen. No son eternas del todo, pero están ahí. Porque las palabras siempre se pueden atrapar, y no huyen, sino que se ocultan.

sábado, 2 de junio de 2012

Sigue consejos y toma nota

Sigo pensando que no soy el más indicado para dar consejos sobre Escritura. Me refiero, claro está, a la escritura literaria. Como todo el mundo tengo mis caídas y mis tropiezos (y son caídas duras y, en ocasiones, dolorosas, para uno que está acostumbrado a sufrir); pero si puedo señalar una serie de pasos que sigo, y que me dan resultado:

1. Toma nota siempre en el Taller de tus errores, o de las explicaciones que dé el profesor, o de las indicaciones de los compañeros.

2.  Los amigos del Taller (entran ambos sexos) ven tus errores mejor que tú. De manera que aprovecha esta circunstancia especial para afinar el siguiente relato, o la siguiente tarea.

3.  Procura aprender y seguir aprendiendo, y sé humilde. Es bueno saber que no siempre te saldrán los relatos. Y has de comprender que no siempre salen. Hay obras maestras que nunca pasaron de simples apuntes.

4.  Aplica las reglas 1, 2 y 3 y no apliques la Ley Cero porque no eres un robot con cerebro positrónico. Y escribe.

viernes, 1 de junio de 2012

En Junio

Esperemos que este mes que empieza no nos duela el bolsillo ni la cartera. Pero es seguro que las cosas irán a peor. Al ciudadano de a pie, los políticos le chotean y se ríen de su desgracia. Claro, ellos no pasan penurias, y no parece que el panorama mejore.
Este mes continuaré escribiendo, y es posible que siga con la serie de Strike!, un poco, sin abusar demasiado. Pero, como no soy profeta, tendremos que esperar a ver como se desarrolla este mes. Y no es agradable que a uno le tomen por el pito del sereno, cuando la mayoría de nosotros nos tocará vivir un verano más caluroso, pero cada vez, más duro.