Entradas Universales

martes, 3 de diciembre de 2013

Generaciones

Siempre surge, en estos años inciertos, que futuro se están ganando los que están naciendo recientemente, y a donde vamos a llegar. Desde luego que ha habido crisis en toda la existencia de la Humanidad. Pero no crisis provocadas adrede, calculadas, para obtener más, y rebajar las clases y arrebatarles parte de su poder adquisitivo. Pero no parece que el asunto se arregle. La sangre llega, pero a intervalos, y el paciente se está muriendo por culpa del virus de la codicia de los políticos y los poderosos, que no dan soluciones, y forman parte del problema.
No nos ofrecen garantías porque no quieren dárnoslas. Y encima, con la corrupción se forran. De hecho, España es el país más corrompido después de Grecia e Italia, y eso nos deja en mal lugar, porque ¡no dimite nadie! Que existencia más absurda. Por lo menos, algunos hacen su trabajo, y les obligan a devolver lo que han robado. Y los 40.000 millones de euros, que nos podrían haber sacado de la crisis hace años, se lo ha llevado crudo unos sindicalistas ineptos y rateros de guante blanco que nos defendían.
En fin, generaciones, pero en un mundo que se está desintegrando.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Qué nos falta?


En una sociedad en las que los valores se miden por la anestesia que nos imponen los medios, y la propia sociedad, y el miedo con el que aprovechan para invadirnos, está claro que nos falta algo. Podemos ser libres, siempre que sepamos que somos conscientes de que nos están vigilando. No es de extrañar: nos vigilan, venden nuestra información, o nuestros datos, porque, de alguna manera, también los vigilantes temen, pero estos se pueden equivocar.
Para ellos, nada queda al azar. Todo está calculado al detalle. Somos valiosos, pero algunos no les importamos. Eso no significa que nos estén vigilando continuamente. Lo hace una sola persona en un despacho, donde recaba toda la información. Y si creemos que no nos falta nada, significa que estamos equivocados: nos falta de todo. En realidad, la libertad para pensar en nuestra libertad, que nos están arrebatando. No somos libres porque cada línea la estudian, o buscan cualquier excusa para entrar en nuestras casas.
Seamos sensatos. Nos pueden arrebatar nuestras vidas, pero no la libertad. Desde que hemos nacido en este mundo, hace años, la vigilancia se limitaba a reunir datos del seguimiento con dificultad. Ahora es más fácil. Empiezan a vigilarnos desde que nos registran  digitalmente. Lo saben todo, que equivale a no saber nada. Porque son ellos los que temen, no los ciudadanos.
Por eso, la manera de ser conscientes consiste en saberlo. Porque nuestras vidas las controlan desde el principio, puesto que no existe tal azar. Somos los controles de los controladores. Información que se vende al mejor postor, y pronto, muy pronto, carne para la injusta tortura de unos seres que, en el fondo, muy en el fondo, son ellos los que nos temen. Nos vemos.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Empieza el último mes del año

Bueno, pues ya hemos llegado al último mes de 2013. Un año, desde luego, no mejor que el anterior, pero con la esperanza de que, el año que viene, España vuelva a ser campeona mundial, por lo menos. No tengo ni idea de cómo transcurrirá este mes. No pienso vaticinar nada, sino que la Historia en común siga su curso.
Malas noticias, las hay todos los meses. Precisamente, acaba de morir, en un accidente de tráfico, hoy, precisamente hoy, Paul Walker, reconocido actor de películas de acción de la serie The Fast & The Furious una pérdida nada cabal, porque su química con Vin Diesel se ha visto en casi todas las secuelas. También, que, por lo menos, quedan actores en el mundo para ocupar el hueco de Walker. Primero fue Heath Ledger, y ahora, Paul Walker. Raramente, quedan como leyendas, pero serán leyendas, desde luego, en un mundo en donde los sueños se vuelven realidad: la gran pantalla.
Pero no todo está perdido: quedan muchos folios y cuadernos por escribir. Y no pienso escribir como transcurrirá el mes. Basta con consultar los meses pasados. Nos vemos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Un mes nada menudo

Un mes en el que continua la corrupción, la justicia es lenta, y se han liberado de prisión asesinos y violadores que amenazan con ponernos de vuelta y media, incluyendo a los terroristas. Desde luego que, este mes, ha sido uno de los más aciagos y tontos. Si tienen prisa en liberar a los presos, ¿porqué no a los comunes, que es posible, sobre todo, que hayan ido a prisión por hurtar pan o alimentos? Desde luego que, en este momento, la cosa no está bien.
Esperemos que el mes que viene, los magistrados hagan menos burradas, y piensen con la mente, no con el miedo. Después de todo, al tumbar la Doctrina Parot se debe a un solo personaje. No a todos, pero el miedo les obliga a actuar de una manera tan poco premeditada.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Hechos inciertos

Aunque la información que nos llega por la tele, en las noticias, parezca que sucede en el momento, las imágenes pueden llegar a confundir, porque la información se basa, sobre todo, en lo que se expone, pero no en lo que, de alguna manera, es real.
En las noticias, la dosis de información está estudiada, y controlada. Nos ponen imágenes, con ciertos textos que siempre se repiten. Imágenes de catástrofes, de asesinatos (los cuerpos no se muestran, pero sí los charcos secos de sangre), y una percepción errónea de algunas personas, que los ponen en la palestra de la culpabilidad.
El hecho, o los hechos que menos me han gustado, consisten en que den protagonismo a asesinos, violadores y terroristas, que tienen la chulería de amenazar a los vecinos que los hizo sufrir, que no los quieren ni ver, y que son personas non gratas, y que, como el asesino de unas niñas, suelen interponer que nadie les toque ni un pelo, porque uno de sus hijos es un asesino nato, entrenado y con muy malas pulgas. Pulgas, sobre todo. Hecho cierto.
Pero los hechos inciertos nos los introducen sin darnos cuenta.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Basados en hechos irreales

Todo el mundo sabe que los alienígenas no vienen de Krypton; que un multimillonario, por mucho que se hayan cargado su infancia, no se viste de murciélago para hacer justicia por su cuenta, sólo porque le han dejado huérfano de padre y madre. Que un alienígena no tiene forma humana, sino que la imita, y que carece de superpoderes (tiene otros) como volar y superfuerza y más.
Por mucho que la ciencia anhele que el ser humano obtenga esas características, los héroes se han basado en premisas antiguas, desde que el mundo es mundo, y se han basado en personas reales que, en su momento, acometieron hazañas increíbles, y se transformaron en mitos. Nos alimentamos de mitos, y para eso, tenemos a la palabra y las artes.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Fabra es Al Capone

No olviden el rostro de este hombre. Es Al Capone, a lo Castellón, con mucho arroz y paella. Carlos Fabra es Al Capone. Un mafioso político a quien sus compañeros le están retirando las heces, no vaya a ser que salpiquen a todo el grupo de la casta del PP. Si este hombre no ingresa en prisión, entonces es que el sistema jurídico hispano falla en algo. En los Estados Unidos, Fabra Capone hubiera pagado con la cárcel, como Wesley Snipes, que después de haber estafado al Fisco americano, ha pagado con un año de prisión, y en Hollywood, eso lo miran con lupa, porque hasta ahora, Snipes, casi pierde su carrera de actor.
Otro ejemplo es que si un tipejo como éste no cumple en la cárcel, el dinero no lo devolverá, pero en Estados Unidos su carrera se hubiera cortado y anulado de lleno; aquí, en cambio, ¡no les pasa nada! Habrase visto.
Bueno, pues como aquí no pasa significa que el sistema no funciona, y la máquina tiene avería. Deberíamos seguir el ejemplo de los Estados Unidos: que pierda su carrera política el corrupto, el ladrón de altos vuelos, y los que aceptan sobornos premeditados. Si ven a este hombre por la calle, que le den una patada en los genitales, porque los desmerece.
Y, seguramente, su hija, que tiene un escaño en el Congreso de los Diputados, no quiere entrar en el asunto; pero apuesto a que ella sabe algo. Desde luego, España se ha convertido en una película de Berlanga; pero el "¡Todos a la cárcel!", no funciona. Pero Fabra, por muy bien asesorado que esté, que sepa que hay personas que le están guardando la cuchara por si un día cae.