Entradas Universales

sábado, 7 de diciembre de 2013

Hechos sin dichos

Nos estamos perdiendo algo grande. El mundo debería funcionar de una manera, y lo hace de millones de las mismas. Pero nos olvidamos de la esencia: tanto conocimiento utilizado para la violencia; leyes que cortan y eliminan libertades, y una Tercera o Cuarta Guerra Mundial que consiste en idiotizar a los ciudadanos del mundo. Muchos se han dado cuenta; pero la minoría es la mayoría. Ciertamente, los conflictos del mundo no se arreglan de un día para otro, y dichos conflictos se deben a la religión, la política o por querer lo ajeno. Nos estamos perdiendo algo grande.
Y eso no significa que no haya solución. La primera reacción del IRA, banda terrorista irlandesa, consistió en llegar a un acuerdo con el Gobierno; pero aquí, en donde los terroristas prefieren hacer oídos sordos, y seguir molestando a las víctimas o riéndose de ellas. Los etarras son así. No quieren la Paz, sino ser los vencedores. No hay punto medio porque, en el fondo, sufren un cierto cretinismo que no ha sido diagnosticado. Los hechos no son los dichos; pero los culpables son los socialistas, los políticos de la izquierda, que les han dejado las puertas abiertas, pero por el terror a morir. En fin, hechos sin dichos.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Bibliotecas

Hace un par de día emitieron la versión de Steven Spielberg de La Guerra de los Mundos que, al principio, no me pareció interesante. Y lo más curioso, es que apenas salían imágenes de índole cultural. Por ejemplo, en la secuencia en la que Tom Cruise y parte de su familia en la ficción, llegan a su casa, huyendo de los marcianos, y se ve una biblioteca muy pequeña, personal, y revistas, pero nada más. Eso sí, descienden al sótano, y en una de las secciones del mismo (menudo pedazo de sótano) se encuentra un gimnasio con máquinas y bicicletas estáticas y hasta pesas, con todo el equipamiento. Como si tuviéramos que estar en forma para derrotar a unos invasores que se hallaban destruyendo a diestro y siniestro.
Apenas se tiene en cuenta en la versión de Spielberg, que el ser humano tiene la obligación de defender la cultura. Y, encima, esta es destruida por los propios invasores, que guardaban sus armas bajo tierra, desde hace millones de años. Y, entonces, viene lo bueno: mueren por las bacterias. La última frase que dice está recogida en la novela de H G Wells. Es lo único que se parece a la novela. Lo demás una versión libre del cine de catástrofes, y que los invasores sean mitad grises deformes, mitad insectos.
Pero de las bibliotecas, ni un sencillo homenaje. Las destruyeron los invasores.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Generaciones (2)

El mundo parece que se está arreglando un poco. La Justicia es posible que sea casi invisible, pero el despido fulminante del Secretario Regional de UGT Andalucía, no podía venir en mejor momento. La cuestión consiste en que borró unos ficheros (él no, posiblemente, pero algún becario, sí); pero el futuro de la UGT está pasando por una crisis de estos juerguistas que, de una manera u otra, se dedican a comilonas y fiestas con las subvenciones de los contribuyentes, y dejan que aumente el paro en Al-Andalus. No es de extrañar, teniendo en  cuenta que las generaciones futuras andaluzas no encontrarán trabajo en el futuro, y que UGT ni se molesta. No representan a los trabajadores, sino que se representan a ellos mismos. Los trabajadores no cuentan. Por eso, el despido fulminante del bocas al que despidieron, me sabe a poco.
Vivimos en un país en la que la corrupción no se castiga. De ahí que se dedique la casta política, de casi todos los partidos, a robar de la hucha, y eso es inaceptable. El ejemplo es negativo, porque los futuros ciudadanos se darán cuenta de que la justicia no existe, y que es necesario, sobre todo, tomar el camino adecuado. Pero se harán políticos, para tomar el retorcido.
En un país en donde el delito mayor de hurto, no sufre castigo, debería avergonzarnos los corruptos, con sus copitas institucionales. Que devuelvan lo que se han llevado. 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

A tiro hecho

Dos semanas sin el cartucho de tinta para la impresora, y una tarde completa para comprarlo y recuperar, un día de estos, los documentos a imprimir. El cartucho sólo dura 200 pps. Y eso es sabido porque hay limitaciones. Pero ha llegado el momento de ir a tiro hecho. No necesité preguntar porque suelo ser asiduo de la tienda desde hace años. Al principio me perdía; pero, con el tiempo, mi agilidad de llegar e ir a por el producto, ha sido todo uno.
Me tocó subir escaleras. No era un gran esfuerzo, pero los cartuchos se están agotando. Fue llegar, consultarlo, y comprarlo. Me compré también un recambio de 500 folios para imprimir. No fue nada costoso, pero hubo que sumar 3 euros más a la compra, más la bolsa de cartón guarripé, que se rompe nada más llegar a casa. Pero no fue tarde perdida.
Los dependientes, en mi caso, la dependienta, atendió muy bien. Incluso tuvo la amabilidad de preguntar para que fuéramos atendidos. En mi caso fue breve. Pero hubo un hecho curioso: tienen detector de billetes falsos. Pasan por esa máquina del mostrador centenares de billetes de 20 y 50 euros, y cuando pita, es para avisar que no es falso. Un ligero pitido. Mucha astucia, cuando se trata de conocer el origen de los propios billetes.
Por lo demás, me sentí atendido correctamente, y que los empleados de la tienda se dejan la piel. Sin ir más lejos, estaban reponiendo los productos que empezaban a escasear con una celeridad absoluta, y se mostraban unos enormes carros rojos con cajas dispuestas a ser servidas en la misma tienda. No me extraña que su eslogan sea la moda del negocio: cuando uno compra allí, no se siente estafado, porque los precios son razonables. Nada mejor que ir a tiro hecho, cuando ya se conoce el camino, y la tienda.

martes, 3 de diciembre de 2013

Generaciones

Siempre surge, en estos años inciertos, que futuro se están ganando los que están naciendo recientemente, y a donde vamos a llegar. Desde luego que ha habido crisis en toda la existencia de la Humanidad. Pero no crisis provocadas adrede, calculadas, para obtener más, y rebajar las clases y arrebatarles parte de su poder adquisitivo. Pero no parece que el asunto se arregle. La sangre llega, pero a intervalos, y el paciente se está muriendo por culpa del virus de la codicia de los políticos y los poderosos, que no dan soluciones, y forman parte del problema.
No nos ofrecen garantías porque no quieren dárnoslas. Y encima, con la corrupción se forran. De hecho, España es el país más corrompido después de Grecia e Italia, y eso nos deja en mal lugar, porque ¡no dimite nadie! Que existencia más absurda. Por lo menos, algunos hacen su trabajo, y les obligan a devolver lo que han robado. Y los 40.000 millones de euros, que nos podrían haber sacado de la crisis hace años, se lo ha llevado crudo unos sindicalistas ineptos y rateros de guante blanco que nos defendían.
En fin, generaciones, pero en un mundo que se está desintegrando.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Qué nos falta?


En una sociedad en las que los valores se miden por la anestesia que nos imponen los medios, y la propia sociedad, y el miedo con el que aprovechan para invadirnos, está claro que nos falta algo. Podemos ser libres, siempre que sepamos que somos conscientes de que nos están vigilando. No es de extrañar: nos vigilan, venden nuestra información, o nuestros datos, porque, de alguna manera, también los vigilantes temen, pero estos se pueden equivocar.
Para ellos, nada queda al azar. Todo está calculado al detalle. Somos valiosos, pero algunos no les importamos. Eso no significa que nos estén vigilando continuamente. Lo hace una sola persona en un despacho, donde recaba toda la información. Y si creemos que no nos falta nada, significa que estamos equivocados: nos falta de todo. En realidad, la libertad para pensar en nuestra libertad, que nos están arrebatando. No somos libres porque cada línea la estudian, o buscan cualquier excusa para entrar en nuestras casas.
Seamos sensatos. Nos pueden arrebatar nuestras vidas, pero no la libertad. Desde que hemos nacido en este mundo, hace años, la vigilancia se limitaba a reunir datos del seguimiento con dificultad. Ahora es más fácil. Empiezan a vigilarnos desde que nos registran  digitalmente. Lo saben todo, que equivale a no saber nada. Porque son ellos los que temen, no los ciudadanos.
Por eso, la manera de ser conscientes consiste en saberlo. Porque nuestras vidas las controlan desde el principio, puesto que no existe tal azar. Somos los controles de los controladores. Información que se vende al mejor postor, y pronto, muy pronto, carne para la injusta tortura de unos seres que, en el fondo, muy en el fondo, son ellos los que nos temen. Nos vemos.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Empieza el último mes del año

Bueno, pues ya hemos llegado al último mes de 2013. Un año, desde luego, no mejor que el anterior, pero con la esperanza de que, el año que viene, España vuelva a ser campeona mundial, por lo menos. No tengo ni idea de cómo transcurrirá este mes. No pienso vaticinar nada, sino que la Historia en común siga su curso.
Malas noticias, las hay todos los meses. Precisamente, acaba de morir, en un accidente de tráfico, hoy, precisamente hoy, Paul Walker, reconocido actor de películas de acción de la serie The Fast & The Furious una pérdida nada cabal, porque su química con Vin Diesel se ha visto en casi todas las secuelas. También, que, por lo menos, quedan actores en el mundo para ocupar el hueco de Walker. Primero fue Heath Ledger, y ahora, Paul Walker. Raramente, quedan como leyendas, pero serán leyendas, desde luego, en un mundo en donde los sueños se vuelven realidad: la gran pantalla.
Pero no todo está perdido: quedan muchos folios y cuadernos por escribir. Y no pienso escribir como transcurrirá el mes. Basta con consultar los meses pasados. Nos vemos.