Entradas Universales

lunes, 7 de febrero de 2011

Blancura con sorpresa


No me refiero a la piel, pues eso sería bastante racista e incomprensivo. ¡Qué todos somos humanos! (bueno, no exactamente, unos más que otros si comparamos este siglo XXI de Dictadores, con el siglo pasado, de más Dictadores en decadencia, porque sus sistemas políticos y económicos se hunden); pero, si la blancura denota inocencia, en el vestido, o en cualquier tipo de ropa, me parece que eso es dudoso. De todas maneras, el color blanco no está reñido con la belleza; pero sí, con la sinceridad. En China y Japón, vestir de blanco significa luto; aquí, el negro, es luto, mas no se hacen distingos cuando lo viste una mujer con intenciones de seducción preclaras y muy del deseo para volverse más deseable. Pero este siglo, además de catastrófico es, desde luego, el heredero del siglo XX, de finales del siglo XX, en donde el sexo campa a sus anchas (y no lo critico porque, en cierto sentido, es saludable, según se utilice, claro); pero, en este caso, vale más lo que se insinúa, como el simbolismo que se quiere transmitir-si lo hay, claro-, y no es un obstáculo, para comprender que, si es necesario, es preferible que sea sano, y no enfermizo, siempre que se busque lo Bello y la belleza; pero sin ofender a nadie. Ante lo sospechoso, impera el criterio de cada uno. Alea jacta est!

Siempre Verne


Se está celebrando el Bicentenario de Jules Verne, escritor francés nacido en Nantes. No me voy a poner erudito, porque, a mí, lo que me sobran son datos sobre este escritor que lo ha conocido de crío por sus obras, y porque, en la Biblioteca de mis progenitores, contenía casi todas las obras de este autor que, no sé si por mala suerte, o por perfidia, no se le aceptó en la Real Academia Francesa de la Lengua, por ser demasiado popular y comercial (de hecho, fue explotado por su editor, y siempre procuraba terminar los encargos a tiempo); pero, sin duda, eso no lo convierte en un mártir, si no en un ejemplo de perseverancia y honradez. Recuerdo muy bien algunas de sus obras. Pasé las Veinte Mil Leguas con el Profesor Annorax, o los Ochenta Días con el square Phileas Fogg y Passepartout, en el Centro de la Tierra, teniendo la certeza de que todavía es un misterio insoluble. Pero no podemos reprochar a Verne que creó el género de aventuras, hasta tal punto, que logró el nacimiento de otro género "de anticipación", nuestra moderna y sofisticada ciencia ficción. Por otra parte, Verne siempre ocupará plaza allá donde vaya, porque un clásico popular, nunca muere, y se encuentra en casi todos los anaqueles de las bibliotecas de casas y municipales. Porque Verne es el símbolo de la originalidad y el clasicismo aunados. Siempre Verne en nuestro espíritu.

Strike! VIAJE


David-El terminó la última repetición con pesadas mancuernas de 20 toneladas, hasta que Doc Eckman indicó:

-Déjalo ya, pesado. Ya llevas dos meses y tu rehabilitación está casi finalizada.

David-El se había acostumbrado al ejercicio, hasta que su cuerpo sufrió cambios exteriores. Por ejemplo, su físico era hercúleo, pero ahora se asemejaba a un Hulk en pequeñito. Doc Eckman lo reprendió:

-No es necesario ponerse tan grande, kryptoniano.

-¡No soy kryptoniano, Doc! Todos los días igual. La misma historia.

En esa discusión estaban, cuando entró Kiara.

-Veo que estás perfectamente-comentó, mientras un destello esmeralda brillaba en sus ojos.

-Bueno, dejamos de hablar de mí, y pasamos a otro asunto-se disculpó David-El.

Doc Eckman también había pensado en otro asunto, y lo mostró como cuando un experto tahúr deposita su juego sobre la mesa.

-Estupendo que haya venido, Kiara. Has de estar tu presente, pero no hagas tonterías.

Doc Eckman y Kiara se apartaron al fondo del gimnasio.

-He de llevarlo a un viaje, para que aprenda a respetar sus orígenes. No se reconoce como tal y, en las últimas semanas no deja de repetir que quiere regresar a su empleo. Pero es imposible, los Rubalcaba han puesto precio a su cabeza. Vendrá conmigo a EE. UU., a Smallville.

-Creía que ese pueblo había desaparecido-alegó Kiara.

-Está muy presente. Del pasado de Kal El merece que sepa lo conveniente-dijo Doc Eckman.

-Pero es muy difícil salir de España sin un visado, y en la Aduana lo estarán vigilando.

-Es un riesgo que hay que correr. De todas manera, puedo ponerme en contacto con Lamont Cranston XIII, jr. Puede sacarnos del país sin que se dé cuenta nadie.

-Buena idea.

Poco después, se acercó David-El.

-Lo he oído todo, ¿cuándo salimos?

-Por lo menos, nuestro kryptoniano no es ningún imbécil.

-Siempre que me explique porqué, en ocasiones, me llama Strike!

-Algún día, te lo aclarará Kiara-dijo Doc Eckman con un guiño de complicidad-Ahora, vete a hacer el equipaje. Y llama al transporbot (robot de transporte).

-Ahora ya sé porque lo llaman "pesado".

Y David-El salió del gimnasio mientras que Doc Eckman y Kiara se miraban divertidos por la ocurrencia del bibliotecario.

domingo, 6 de febrero de 2011

Lem y el Universo Infinito

Lem y algunas de sus obras sonriendo por salir de apuros políticos
Últimamente me estoy leyendo a Stanislaw Lem, el escritor ruso de ciencia ficción, en muchas ocasiones, cómica pero cubierta de sentido, y que tuvo que exiliarse porque fue perseguido por el régimen soviético (cuando Rusia era la URSS) y, que, de no ser porque se refugió en EE. UU. durante un tiempo, con permiso del Presidente de esa época tan fría y gris, nos hubiéramos quedado sin este autor. Lem tiene la capacidad (y perdonadme que escriba en presente, pero sé que Lem murió en los primeros años del siglo XXI) de sintetizar una ideología y criticarla, conociendo los pormenores del planteamiento político y hallando una solución, o volviendo a criticar sus defectos. Lem siempre estuvo en contra del totalitarismo, y de varios -ismos. Por ejemplo, el comunismo y el socialismo no lo convencían nada. De ahí que sacara punta al régimen soviético y a las autoridades totalitarias, en donde la libertad del individuo nada significaba. Por eso, Lem hubo de exiliarse a EE. UU.; su vida corría peligro, y al régimen no le gustaba que le recordaran sus defectos. De hecho, en toda la obra de Lem, lo importante es el individuo frente a la plana colectividad, en un mundo monótono donde, de alguna manera, la libertad individual no existe. Por eso, en sus Diarios de las Estrellas saca punta a las conspiraciones, o como la libertad es rechazada de lleno. Tened en cuenta que el régimen que vivió era demasiado controlador, y pudo dar con su cuerpo en los pogromos durante la Guerra Fría, e incluso antes. Por lo menos, se salvó de Siberia, pero no de la persecución. Vivió Lem una cautividad terrible, pero fue premiado y reconocida su obra, como original y humanista.

sábado, 5 de febrero de 2011

El sufrimiento de Logan


Esta no es una meditación profunda, pero algo tiene. Es sabido que, por mucho que le vaya mal a un héroe, este mismo se recupera con facilidad. Sin embargo, a sus espaldas llevan encima el peso de una gran responsabilidad (y esto es válido tanto para los superhéroes de la Marvel como de la DC); centrémonos en Logan: en su interior prevalece una ira imposible de controlar, con la potencia de un tsunami, hasta tal punto que, si no se autocontrola, puede provocar más de una muerte. A Logan no lo trataron muy bien cuando lo convirtieron en lo que es, músculos, órganos y carne y piel y sangre con un exoesqueleto de adamantium (el metal más resistente y duro, del mismo material que el escudo del Capitán América); lo cierto es que, a pesar de su nacimiento con genética mutante, jamás se encontró a gusto consigo mismo, porque no recordaba sus orígenes, y eso ya es bastante molesto. Y su ira no es contra la Humanidad, sino contra los Gobiernos. Conoce muy bien los tejemanejes, y las medias verdades, por eso no lucha contra los humanos desprovistos del Gen X, sino que los protege. Procura que nadie salga malparado, y controla su ira, excepto cuando se le descontrola su instinto animal: su hijo, por ejemplo, ya en la edad adulta, es un psicópata descontrolado con garras. De ahí que, en estos momentos, Logan se debate entre dejarlo vivir, o encerrarlo para siempre. Porque Logan no mata, pero su vástago, sí. Por lo visto, esto es bastante negativo, porque deja muy mal al progenitor (con excepción del hijo de Hulk, que sobrevive como puede), y en dónde la ética y la moral brillan por su completa ausencia. En fin, que la ira y el sufrimiento, en Logan/Lobezno, está más que justificada.

Strike! TONELADAS


Doc Eckman se quedó sorprendido de la rápida recuperación de David-El. Lo primero que le sorprendió fue la cantidad de alimento que quemaba para reponerse, como si no hubiera comido bien en cien años. También el buen y malhablado Doc Eckman comprendió que, en este caso, la pérdida de sangre era proporcional al consumo de calorías.

-Para ya, Strike!-ordenó Doc Eckman- Estás muy gordo. Necesitas hacer ejercicio. Llevas una semana consumiendo alimento y energía sin parar.

-Pero, Doc, es que se me ha abierto el estómago, y es oler o saborear el guiso, y ¡hala! a llenar. Pararé, pero, puedo tomarme un par de helados.

Doc Eckman se llevó la mano a su plateada barba y dijo:

-Está bien, pero no me engañes, o te rompo los huesos, kryptoniano.

-Lo prometo-exclamó David-El, y si no lo hago, que un rayo me parta en dos.

Tres minutos después, Doc Eckman le mostró, en las plantas inferiores del edificio un extenso gimnasio; pero enorme. Las máquinas manejaban pesos de coloso, en toneladas.

-No me creo que entrene usted aquí, Doc.

-¡Cállate, imbécil! Pónte debajo del press de banca.

-¿Qué? Pero usted no está bien de la chola. Pero si son toneladas no kilos.

-Pues, disculpe, damisela; pero aquí se rehabilitan los kryptonianos de pura cepa, cuando se encuentran bajos de defensas.

-Qué yo no soy kryptoniano, sólo medio...

-Deja de hablar, gordo retrasado, y sujeta la barra de la máquina, gilipollas.

-Sin insultar, Doc.

-¡Gasp!-murmuró Doc Eckman-, pero porqué siempre me tocan los pusilánimes y quejicas. Atención, ordenador: 10 toneladas.

-Exagerado, eso son diez mil kilos. Es una burrada, Doc.

-Cállate, merluzo, y sujeta el peso.

"Preparando 10 toneladas" dijo una voz femenina de delicado timbre y dicción. A continuación, la máquina cargó y calculó el peso. David-El calló, y sostuvo el peso. Para su sorpresa, apenas pesaba como una pluma.

-Ordenador: 100 toneladas.

La misma operación. David-El sostenía el peso sin inmutarse. Así siguió hasta las 900.000 toneladas y más. Pero David-El notaba un poco el agotamiento. Sudó la gota gorda; pero, al levantarse, sintió las agujetas. Los músculos pectorales le ardían y dolían.

-Strike!-dijo Doc Eckman-es una prueba para compararla cuando te depure la sangre. Cuando lo haya hecho, manejarás casi el mismo peso, pero el resultado será un poquito doloroso.

-Doc, es usted un maldito tramposo.

-Gracias-dijo Doc Eckman. El único que oiría de sus palabras. Porque Doc Eckman no solía dar las gracias ni en serio.-Ahora vete al vestuario, dúchate, y prepárate para cenar. Lo repetiremos todos los días, a partir de ahora, para que tu cuerpo despierte. Y cuando te acostumbres, te depuraré la sangre para que la kryptonita no te afecte.

-Así sea-dijo David-El, mientras se levantaba temblando y agotado por el esfuerzo.

Egipto y Caos


El caos egipcio no sólo ha tenido la culpa su dirigente, Osnic Mubarak, sino que ha sucedido lo mismo que en el Gobierno del Zejador. Teniendo en cuenta que Mubarak no hizo reformas, sino que apoyó la corrupción, empobreciendo al País del Nilo, y manteniendo una tensión entre otros países del continente africano, o bien, cerca del asiático. Lo peor no es que no resisitiera la tentación de vaciar las arcas; lo peor es, que, aún buscando el tiempo para las mejoras, el ejecutivo entrara en crisis, y decidiera suspender el régimen, con un estado de excepción, imponiendo el toque de queda (casi lo que hizo Pepiño Blanco con los controladores en España, pero más sensato, o insensato, vaya usted a saber); y más cosas: Egipto se ha quedado en números rojos, y no parece que haya empleo. Con un poco de mala suerte, en el 2012, o a partir del mismo año, los números rojos llegarán a pesar en la península, y entonces, el caos egipcio será el caos español, porque, ni el Gobierno ha actuado a tiempo, ni le interesa. Dice Rubalcábala que mejorará la cosa. Como es un mentiroso compulsivo, mejor no hacerle ningún caso, porque, hasta ahora, las reformas de las reformas, no son precisamente una tabla de salvación para el país. Y aferrarse a la Moncloa, lo único que puede suceder, es que la silla o sillón del despacho de la Moncloa, sea un asidero de puntiagudos clavos, que se soportan por la pasta, nuestra pasta. Sarna con gusto...