Entradas Universales

martes, 19 de noviembre de 2013

Terroristas irracionales

La falta de coherencia del tribunal de Estrasburgo es de una necedad alarmante. No contento con eso, están dispuestos a dar la razón a aquellos que la utilizan sólo para sus propios fines políticos. Las concesiones que el Gobierno anterior dio a ETA, se han vuelto más fuertes, pues este Gobierno, aún haciendo las cosas mejor que el anterior, debería influir un poco en las decisiones de la Audiencia Nacional. La excusa de Rajoy, en la que admite que eso es competencia de los tribunales, es una manera de ponerse de perfil, error garrafal, porque si uno se pone de perfil, no quiere saber nada.
Toda la nación es consciente de la inseguridad en la que este país, dos palabras que Larra rechazaba, se han dejado en libertad a aquellos que, con un poco de falta de moral, se dedicarán, en cuanto tengan el poder completo, a establecer un estado totalitario, que es a lo que aspiran los socialistas y los de la izquierda abertzale. Si quedan libres, y por accidente, exigen que se les voten, para que obtengan el poder central, lo de Lenin y Stalin va a parecer una comedia italiana.
En el momento en que los terroristas obtengan todo el poder, es posible que no haya atentados, pero los habrá; en ese momento, cuando ETA vea el campo libre, establecerá una dictadura robespieriana, hasta tal punto que, en momentos de oscuridad, hará falta mucha iluminación. De hecho, ETA habla de "libertad", pero nada de ninguna idea constructiva para mejorar la economía del país. No les interesa, porque ellos negocian con la ideología nacionalista muerta, y el dolor. Eso sí, tendrán que dejar que las "órdenes que vienen de Madrid", las dejen paso, porque el Gobierno actual tiene mayoría absoluta, y eso hay que respetarlo: lo olvidaba: ¡qué van a respetar esta tropa con cerebros de guisante! 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Rueda de asesinos


Es posible que los asesinos que ahora salen de prisión, vuelvan a hacer de las suyas. Serán, y lo son, más peligrosos que el propio Lobo, Czarniano, y con el instinto homicida genéticamente desarrollado.
Lobo, aún siendo un asesino de ficción, es de una peligrosidad real; pero, por otra parte, es un temible cazarrecompensas, y un delicado asesino a sueldo. No se arrepiente de su pasado, y eso que ha abrazado la religión.
Pero incluso Lobo es menos peligroso que aquellos a los que están soltando. Un tío mío comentó que en Europa están peor que nosotros; pero que la inseguridad en nuestro país ha crecido. Sobre todo desde que Estrasburgo tumbó la Doctrina Parot y la hizo inservible y estéril.
Si estuviera en nuestras manos, en manos de los ciudadanos, cabe la posibilidad de linchar a unos cuantos. Los asesinos no se arrepienten, pero eso no significa que algún reciban multiplicado el dolor que han causado. Y con estas líneas, me refiero a los terroristas, a los cuales Lobo odia sobremanera.
Por otra parte, Lobo acabó con todo su planeta, pero una mutación le permite ser inmortal, puesto que puede regenerar su cuerpo y sobrevivir. A diferencia de los humanos, que son a la especie, pero en grado animal, a la que pertenecen los terroristas. Ellos pueden ser heridos. De alguna manera, los políticos deberían, por lo menos, ocuparse de nuestra seguridad; se han olvidado de nosotros y nos han dejado unos magistrados de la Audiencia Nacional, que carecen del valor suficiente para desoír a Estrasburgo, y tratar de informar a aquellos pánfilos de los Derechos Humanos, que un asesino, o los asesinos, tienen menos derechos que a aquellos a los que han arrebatado el preciado don de la vida. Un asesino que no se arrepiente es un cadáver putrefacto, de la misma manera que no se puede dejar una manzana podrida en una cesta, porque contamina a las demás, con el corrosivo veneno del odio y de la muerte.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Inseguridad por sentencia

Dredd, más necesario que nunca
Desde luego que el desconocimiento supino de una realidad como la española, sobre el terrorismo, en los jueces de Estrasburgo, que otorgan derechos a estos mismos, es totalmente un error. Equivale a premiar a los nazis por su Holocausto contra los judíos, que nada tenían de malo, sólo por pertenecer al único pueblo que se exilió en el desierto, y una cultura de casi cinco mil años, o más.
Pero claro, los de Estrasburgo comprenden los derechos de otra manera muy distinta a cómo la entendemos nosotros. Es un desatino libertar a asesinos que luego estarán brindando a carcajada limpia de la Justicia y de las víctimas.
En principio, esto sucede porque no estamos unidos del todo. Deberíamos enviar a Estrasburgo a los políticos para que deroguen la sentencia y la recurran para evitar más disparates jurídicos, que no hacen otra cosa que dañar la Ley.
De esto se aprovechan los terroristas que, ahora que se han fortalecido desde el chivatazo del Faisán, pedirán más cesiones, y eso no puede ser. Demasiados caprichos por el dolor cometido e infligido. Desde luego, nuestra inseguridad es tremenda. Todos los asesinos campando a sus anchas, con la infección de los muertos vivientes, que matan todo lo que hay a su paso.
Hace falta un Juez Dredd. Por lo menos, no le tose nadie, y es la Ley.

sábado, 16 de noviembre de 2013

En sus trece

La Audiencia Nacional se está dedicando a reunirse periódicamente para continuar librando a terroristas y asesinos peligrosos por la orden de Estrasburgo. Rajoy debería decir algo, en vez de cruzarse de brazos y bajarse los pantalones, mientras en el País Vasco se increpa al miedo y al horror de tener como vecinos a estos cerebros de guisante sin conciencia.
Es el momento de empezar a defendernos, porque los terroristas no se estarán quietos. El primer error lo cometió Zapatero. Demasiadas concesiones cuando no son necesarias. ¿Qué puede hacer el ciudadano? En primer lugar unirse a los otros ciudadanos. Una rama se puede quebrar, pero millones de ramas unidas, son imposibles de romper. Es la hora de unirse. Sin unión, somos más débiles.
Por lo menos, para que estos terroristas que se ríen, se les borre la sonrisa. Para ellos, la muerte es un negocio, porque no ven personas, sino instrumentos. Claro que, sería preferible que los terroristas sufrieran el mismo calvario.
No basta con cruzarse de brazos. Primero, la unión. Los políticos deberían ser más conscientes. Olvidaba que, en la Audiencia Nacional, hay socialistas que son los primeros que votan a favor de estos monstruosos engendros. ¡Ojalá existieran los supergrupos! A efectos legales es imposible. Pero lo imposible puede ser posible.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Y se siguen riendo

No comprendo a los magistrados y jueces que se reúnen para liberar a más terroristas. Parece que les corre prisa salvar el culo, sin esperar las sentencias del Supremo. Es de lo más injusto. Pero los terroristas se siguen riendo, sin arrepentirse, y lo siguen celebrando, después de las víctimas inocentes que dejan por delante.
Seguramente, los liberan, no por Estrasburgo (que sí); pero también para dejar respirar a los funcionarios de prisiones, que se les ponen de corbata en cuanto se rozan un átomo o la mirada con ellos. Estarán contentos, porque ahora tendremos que convivir con un error extrajudicial e inhumano, que demuestra el completo desconocimiento de la realidad española.
Claro, ya lo escribí: los magistrados de Estrasburgo viven en un mundo ideal, en donde hacen el amor ideal con la Bella, y dejan de lado a la Bestia, que se pasa la jornada rompiendo cristales y algunas chiquilladas por el estilo.
Es un error. Si los terroristas vuelven a la carga, y con lo crecidos que están, tendremos que dejar de ocultarnos, y plantarles cara. De eso se aprovechan, del temor, del miedo, porque los asesinos, al fin y al cabo, técnicamente, carecen de alma, porque están muertos, no sienten. Les da igual. Para ellos, las víctimas son objetos o herramientas para unos fines inhumanos.
¿Qué les sucedería, si poniéndose en la piel de sus víctimas, les exterminaran a sus familias, y los vencidos (AVT) fueran los vengadores, o los justicieros? Estoy seguro que en sus cerebros de guisantes no lo piensan, pero el palo sería tremendo. Como si les arrancaran la vida que han arrebatado con oscura alegría.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Batman vs Terroristas

El Caballero Oscuro en acción, no como en Estrasburgo
Desde que Estrasburgo ha tumbado la justa Doctrina Parot, para que sigan encerrados los asesinos, violadores y pederastas peligrosos, España se está volviendo más temible e insegura. Eso no quita que los magistrados de los Tribunales de los Derechos Civiles de ese país, tan estúpidamente civilizado, haya decidido que hay que liberar a todos los etarras que volverán a su antiguo empleo, cuando las cosas no vayan como ellos exigen.
Pero la batalla no ha terminado. Después de tener millones de víctimas a sus espaldas, familias destrozadas, padres y madres sin hijos, huérfanos sin padres, y parejas destrozadas, no vacilan en admitir que le han tomado el pelo a Estrasburgo, que son unos pobres ingenuos e ignorantes, y que la superioridad de su poder los ha tornado blandos. Claro, es que ellos viven en el País de las Maravillas, en donde todo el mundo tiene su oportunidad..., ¡hasta que les cortan la cabeza! Pero es la justicia la decapitada.
Y, encima, el Gobierno ha de sufrir el sambenito de acatar a Bruselas, cuando, en realidad, se ha abierto la Caja de Pandora. Desde aquí, propongo que, por  si acaso, se cree un grupo de élite formado por enmascarados, curtidos en la Ley y en el Combate (de todo tipo) y que, si puede ser posible, puedan dar tunda a esas caricaturas de seres humanos (que nunca lo han sido) y se pongan a impartir justicia para que la doctrina que ha impuesto Bruselas sea tumbada. Por ejemplo, los políticos del Gobierno, podrían imprimir una ley en donde estos enmascarados no sufrieran los pormenores de la ley, porque, al fin y al cabo, no se podrían contratar a los Assasin´s Creed, porque, por una parte está mal visto.
Pero creo que Batman vería bien que los terroristas sufrieran el mismo castigo por su cinismo. De hecho, Batman es más peligroso cuando pierde el control...

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Seguir

Se ha de seguir escribiendo, aunque nada quede por contar. Pero eso es posible, porque siempre se continuará escribiendo. El recorrido de la pluma en el papel, o de las palabras en el procesador de textos. Pero he encontrado un ensayo inspirador: Cómo no escribir una novela de Mark Mittelmark. En realidad es una obra sobre cómo se ha de escribir correctamente, con los errores comunes, y para darle agilidad a la escritura. Es un sencillo manual de casi cuatrocientas páginas, en donde se desvelan los entresijos de la escritura, y para no aburrir al lector.
Por otra parte, la agilidad en que está escrito, nos familiariza con el detalle a la hora de redactar el texto. Los obstáculos con los que nos encontramos, de tal manera que, en muchos casos, nos quedamos bloqueados. Incluso hay consejos para evitarlo. Y uno muy útil: aquello que te gusta leer y lo escribes, no ha de gustarle al lector. Siempre Mittelmark, viendo al lector como un ente autónomo y que piensa por sí mismo.
Gracias al autor, con consultar algún que otro apartado, se ofrece la capacidad de mejorar la escritura, hasta tal punto, que es necesario admitir que estos manuales son de ayuda.
De hecho, yo lo leo como consulta, y te da un subidón con la mejora convenida. No es un libro muy brillante, puesto que cuenta y alecciona como todos los manuales de escritura, pero si muestra más agilidad, a la hora de consultarlo, y ponerse manos a la obra. Después de todo, la meta consiste en llegar a escribir la novela que se queda rezagada.