Entradas Universales

lunes, 1 de diciembre de 2014

December nunca, rendirse jamás

Rendidos en sus voluptuosos encantos
Un diciembre como este, que empieza con una muerte, no puede ser festivo. Empieza desagradable, y conjeturo que se pondrá peor. ¿Hasta qué punto hemos llegado que ya la Muerte ya no descansa ni en vísperas navideñas (que se acercan desde el mes pasado, peligrosamente) y que se citen para la camorra? Es increíble que la violencia sea motivo y noticia, y que el escándalo no provoque, sobre todo, una sensación de desamparo.
Ni la policía ha podido acercarse porque los linchaban. Tanto temor no puede ser real. Pero creo que seguían indicaciones de arriba, y la excusa de evitarlo, ha sido por culpa de los de arriba, de las altas esferas, porque esta noticia la utilizan para desviarnos del apocalipsis económico que se nos viene encima. Un diciembre nunca, rendirse jamás.

Lunes con muerte

Suavizando la noticia
¡Menudo mes que empieza! De apaleados al río Manzanares, con quedadas para ofrecer violencia gratuita, como si en el cine o televisión, esa misma violencia nos inmunizara contra todo. Ha muerto un chaval, y después de sufrir lo insufrible, herido, le han tirado al río, ayer, precisamente, y con el frío invernal que nos invade. El chaval no ha tardado en morir, porque, entre el aturdimiento de los golpes y el frío helador del río, es posible que haya muerto. O no. La bestialidad forma parte del ser humano, pero esa animalidad futbolera es demencial. Menudo mes nos espera.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Novemberbegins story

Lara Croft, con las verdades bien evidentes
Un mes en el que la corrupción sigue destapándose. Y siempre sigue igual. Claro que no es un mes, precisamente, alegre, la tragedia llega con sucesos que, evidentemente, la cuestión es: ¿cuándo acabará tanta violencia, respecto a todo? Al final, entre todo lo que se ve, o de lo que informan, no es posible creer ni la mitad. Desinformación tras desinformación. ¿No quedan buscadores de la verdad? Me temo que son sólo del momento, que equivale, en este caso, a nada. Un noviembre que acaba, pero que no hace más que empezar.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Esencias ¿3?

Otra esencia más real, menos sutil...
Al escribir, las esencias de las palabras, o lo esencial en ellas, que es comunicar, sin duda que es una ventaja. Las palabras nunca están de más. Siempre hay, y cada palabra, además de su significado, tiene su sabor y su aroma, y depende del paladar que las saboree. Claro que, ignoro cuantas entradas he puesto con este título, que andarán por ahí, olvidadas, a lo largo de este año, o de otros. Pero siempre vuelvo.
La calidad de las palabras, su calidez y su refugio. En fin, que las palabras crean mundos, y nosotros nos servimos de ellas. Esencias destiladas para la comunicación.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Ocasiones perecederas

Ocasión de ver a Joanna en todo su esplendor pectoral
Son esas ocasiones que sólo ocurren una vez, y la sensación es especial. Esas ocasiones en que se procura que queden grabadas en la retina, porque sólo pasan una vez, y caben dos posibilidades: que creen otras ocasiones, y que sean permanentes. Mas, como humanos, siempre nos equivocamos, y esas ocasiones se pierden como lágrimas en la lluvia, porque al morir, esas ocasiones carecen de importancia y de todo sentido.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Llueve sobre la cabeza

Lloverá...
Días de lluvia. En principio, sobre la cabeza. Llueve siempre. Sobre todo, en estos días, que llueve de manera intermitente. No hay pausas, pero llueve, y suerte que llueve, que caen las gotas para tranquilizarnos, pero también para ponernos más nerviosos aún. Y cuando llueve, da la sensación de que todo vuelve a su cauce, sin inundaciones. Y los recuerdos se limpian, pero permanecen.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Esperando que no llega nunca

No espera, pero te está esperando
Tres días, no tan seguidos. El documento no está redactado. Entonces, uno empieza a pensar que es posible que dicho documento no se redacte nunca. Están ocupados. Pero, al parecer, los trabajos de palacio van despacio. Y, poco después, la sensación, la extraña sensación de esperar a Godot, o tratando de buscar la condena, que no llega nunca, y le acontece a uno lo que a Josef K, cuando llega, porque acaba condenado siendo no culpable de nada.
La espera es una condena, y si ya la espera deja de proceder, con excusas, con constantes excusas, entonces, esa espera es mejor no desesperarla. ¿Tanto trabajo para un sencillo documento? Ni que lo fueran a imprimir en papel de seda, para la posteridad, amarilleado por el tiempo, o se trate de un documento artesanal para la imprenta, para hacer bonito, y claro, la espera, la espera, no acaba nunca, no llega nunca.
En ocasiones, uno se siente estafado. ¿Acaso ese documento ha dejado de ser, para dejar de ser, y no ser nada, sólo el documento que decide que se ha asistido? ¡Es más fácil preparar los papeles del coche! Menos preocupación, pero se acaba uno cansando de la lentitud de la burrocracia.