Entradas Universales

martes, 15 de enero de 2013

Planeando la redacción

Aún no he empezado a escribir el capítulo siguiente. Sé que toda la novela es un borrador que empecé en 2012. Creo que me va a costar un poco de esfuerzo y paciencia planear todo el capítulo. De hecho, tengo que conocer la escena a fondo, para no escribir incoherencias.
Cada línea es importante, y sé que no estoy escribiendo el Quijote, pero casi, porque, escribir es como parir, con la diferencia de que se tarda un poco más, y cada meta pequeña es, de nuevo, una salida. Cada línea ha de ser pensada y meditada. Luego, al finalizar la novela, hay que corregir y corregir; pero, de momento, llevo unas 32 páginas. No está mal. Es la primera vez que llego a las 32, pero he de llegar a las 150 páginas. Con 32, ya voy ganando terreno; pero las páginas no son importantes, sino escribir.
Pero, este capítulo ha de ser planeado con cuidado. El protagonista se despierta en el hospital, poco después de haber sufrido un desmayo o desvanecimiento por hiperventilación. Está sedado, con suero y glucosa, y oxígeno. Ha perdido la consciencia, pero la recupera gradualmente... Y hasta aquí puedo leer.
Y queda, sobre todo, que el capítulo arranque, pero, como siempre, he de buscar el momento, el momento adecuado, para escribir. Tal vez, un poco de tranquilidad, y tomar notas, hasta saber qué es aquello que quiero escribir.
He de buscar, por lo menos, el momento adecuado para empezar las líneas que he planeado.

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